45 años de sobornos: el derrumbe del imperio de “El Mayo”

Ilustración por: Sandy Limón

Michelle López
Información internacional.

El pasado 25 de agosto, Ismael “El Mayo” Zambada, cofundador del Cártel de Sinaloa, compareció ante un tribunal federal en Brooklyn, Nueva York, y se declaró culpable de narcotráfico y lavado de dinero. Ante el juez Brian M. Cogan, el mismo que sentenció a Joaquín “El Chapo” Guzmán, Zambada reconoció haber dirigido por más de cuatro décadas una de las organizaciones criminales más poderosas del mundo.

La confesión que sacudió a México y a Estados Unidos

Pero lo que cimbró a México no fue solo su admisión de culpa, sino la confesión de que, durante 45 años, a lo largo de ocho sexenios presidenciales, pagó sobornos a policías, militares y políticos, para garantizar la operación libre de su Cártel.

“La organización que dirigí promovió la corrupción en mi propio país, al pagar policías, comandantes militares y políticos que me permitieron operar libremente”, leyó el capo de 75 años de edad, vestido con uniforme de reo azul marino y escoltado por alguaciles.

De qué se le acusa

Ismael Zambada enfrentaba 17 cargos en Nueva York, además de procesos en Texas, Illinois y California. Al declararse culpable, aceptó dos acusaciones centrales: Operar una empresa criminal continua (fundación y liderazgo del Cártel de Sinaloa), y el tráfico internacional de cocaína, fentanilo y metanfetamina, además de lavado de dinero y sobornos sistemáticos.

Las autoridades estadounidenses señalaron, que su red criminal introdujo un millón 500 mil  kilos de cocaína a Estados Unidos entre 1980 y 2024, con ganancias millonarias que después “blanqueaba” en sistemas financieros internacionales.

En términos prácticos, esa cantidad de cocaína equivale a llenar 50 tráileres de carga, o a transportar la misma cantidad en 15 aviones Jumbo. Para dimensionarlo aún más, sería como poner en fila un millón y medio de bolsas de azúcar de un kilo, capaces de cubrir la distancia de México a Nueva York, ida y vuelta.

Lo que dijo “El Mayo”

Durante la audiencia, Zambada hizo un repaso de su vida criminal: “Empecé en 1969, a los 19 años, cuando planté marihuana por primera vez. Reconozco el gran daño que las drogas ilegales han causado a los pueblos de Estados Unidos, México y otros lugares. Pido perdón a quienes han sufrido por mis acciones”.

Aunque admitió haber corrompido al poder en México, se negó a dar nombres, y aseguró que no lo haría. También desmintió tener un acuerdo de cooperación con el gobierno de Estados Unidos, lo que alimenta la especulación sobre qué tanta información podría revelar en el futuro.

Un imperio global

El Cártel de Sinaloa, bajo su mando, extendió sus tentáculos más allá de México: Tenía presencia nacional en más de 25 estados, con dominio absoluto en Sinaloa, Baja California, Chihuahua, Sonora y Durango, además de tener una red global con operaciones en al menos 40 países de América, Europa, África, Asia y Oceanía.

Mantenía una estructura descentralizada, con miles de miembros y asociados que controlaban rutas y mercados, y Narcotráfico diversificado de cocaína, metanfetamina y fentanilo, que inundó Estados Unidos y convirtió al Cártel en una amenaza a la seguridad nacional.

El cálculo del poder y la caída

El dato más contundente, es el alcance de su impunidad: Desde 1980 hasta su captura en julio de 2024, “El Mayo” Zambada vivió 16 mil 425 días protegido por sobornos. En la sentencia programada para enero de 2026, enfrentará cadena perpetua; a sus 75 años, aún si llegara a los 100, pasará 9 mil 125 días en prisión, y esto significa que estará tras las rejas más de la mitad del tiempo que gozó de impunidad.

La cifra desnuda el tamaño del pacto criminal: ocho presidentes, ocho secretarios de Defensa y nueve gobernadores de Sinaloa, transitaron mientras el capo operaba libremente.

La respuesta de México

La presidenta Claudia Sheinbaum reaccionó con cautela ante los señalamientos. En conferencia matutina afirmó que lo dicho por Zambada, debe traducirse en denuncias concretas: “Tendría que haber una denuncia, ¿no? Porque puede decir este tema, pero ¿a quién le daba dinero? Tendría que haber una denuncia en particular”.

La mandataria subrayó que lo que más le llamó la atención, fue que la DEA colocara en el mismo nivel a “El Mayo”, “El Chapo” y al ex secretario de Seguridad de Felipe Calderón, Genaro García Luna: “Lo que dijo el director de la DEA, es que hemos derribado a tres grandes narcotraficantes: García Luna, El Chapo y El Mayo. Eso es lo más relevante”.

Sheinbaum insistió en que el gobierno mexicano mantiene su estrategia de “cero impunidad y atención a las causas”, aunque reconoció que lo ocurrido en Nueva York, deja más preguntas que respuestas, sobre todo respecto a cómo llegó Zambada a manos de la justicia estadounidense.

Lo que viene

La fiscal general de Estados Unidos, Pamela Bondi, aseguró que el caso marca “el colapso de un mito”, y advirtió: “Este terrorista extranjero morirá en una prisión federal estadounidense. Su reino de terror ha terminado, pero nuestra lucha contra los narcoterroristas apenas comienza”. El próximo 13 de enero de 2026, el juez Cogan dictará sentencia. Todo indica que “El Mayo”, pasará el resto de su vida tras las rejas; pero el eco de su confesión seguirá retumbando en México: 45 años de sobornos que compraron silencio, protección y complicidad en los más altos niveles del poder.

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Daniel Aguilar
Daniel Aguilar

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