Una oleada masiva de misiles y aeronaves no tripuladas lanzada por la Federación Rusa contra Ucrania, provocó la muerte de al menos 4 civiles en la capital, Kiev, incluyendo una niña de 12 años, y dejó a más de 70 personas heridas en diversas regiones del país. Según reportes de las autoridades, el brutal asalto nocturno se prolongó durante 12 horas y fue ejecutado por 595 drones explosivos y señuelos.

Redacción / Internacional
La noche del pasado domingo, un trágico ataque llegó nuevamente a la demarcación ucraniana, mismas que consistían en 48 misiles, de los cuales sus defensas áreas lograron interceptar o neutralizar. Este ataque representar un avivado debate sobre el apoyo militar occidental, y desde Washington, el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, comentó que apoyarían con armamento a Ucrania.
No obstante, el sufrimiento de los ciudadanos quedó patente en los testimonios, y uno de ellos fue el de Mark Serguéiev, un residente de Kiev, quien relató que su familia y él dormían cuando un proyectil impactó su vivienda, arrancando el techo justo encima de la cama de su hijo mayor. Por lo que, afirmó que todavía no sabía cómo los niños estaban con vida.

Ante este tipo de relatos, el presidente Volodymir Zelensky, mostró impactantes imágenes en redes sociales, donde se muestran estructuras en llamas y calles cubiertas de restos. Asimismo, comentó que Moscú solo quiere seguir matando y que no merece nada más que la presión más severa por parte de todo el mundo.
Debido a esto, sostuvo algunas conversaciones con líderes de la OTAN y otros aliados europeos para reforzar la ayuda militar y la unidad en respuesta a la amenaza rusa. Así pues, la tragedia se centró en distritos como Solomianski, mismo en donde sustrajeron el cuerpo de la menor de entre los escombros de un edificio residencial.





