La marcha conmemorativa del 57 aniversario de la matanza de Tlatelolco derivó en actos de violencia protagonizados por un grupo de 350 encapuchados del denominado Bloque Negro. De acuerdo con el titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), Pablo Vázquez, tras los disturbios fue detenido un individuo que ingresó a la joyería Bizarro para robar varias piezas de alto valor.

Redacción / Ciudad de México
El pasado 02 de octubre hubo un operativo de seguridad implementado por las autoridades capitalinas, en el cual se incluyó el despliegue de mil 500 policías para resguardar la movilización. A pesar del amplio dispositivo, los encapuchados que se metieron a la marcha, atacaron tanto a civiles como a elementos policiales y causaron daños materiales en establecimientos comerciales y mobiliario urbano.
Según el secretario de Gobernación, César Cravioto, se trató de una acción orquestada con el objetivo de provocar una reacción violenta de las fuerzas del orden. Cabe mencionar que, durante una conferencia de prensa, Vázquez subrayó que la SSC actúa bajo principios de contención y no de represión; además, anunció que visitará a los oficiales lesionado con el propósito de evaluar su estado de salud.

Luego de estas acciones, proporcionará un informe detallado sobre los elementos heridos durante los disturbios y que, más adelante, se tomarán cartas en el caso para dar con los responsables. Ante esto, la Fiscalía General de Justicia, abrió carpetas de investigación que esclarecerán los hechos y dictaminará la responsabilidad de cada implicado para llevarlo ante el Ministerio Público.
Cravioto enfatizó que la violencia no surgió de los manifestantes pacíficos, sino de un sector que, encapuchado y armado con artefactos peligrosos como bombas molotov, cohetones y herramientas para forzar cerraduras, buscaba generar caos. Afirmó que no se registraron enfrentamientos debido a la disciplina mostrada por el cuerpo policiaco, y señaló que estos actos buscan desacreditar al actual proyecto político.






