Puebla se prepara para dar un salto histórico. Con visión de largo plazo y un enfoque basado en la innovación, el Gobierno estatal impulsa la creación del Polo de Desarrollo Económico para el Bienestar “Capital de la Tecnología y la Sostenibilidad”, un proyecto que busca convertir al estado en el primer centro científico y tecnológico integral de México, y en un referente latinoamericano en desarrollo sustentable.

**Nace la “Capital de la Tecnología y la Sostenibilidad” en el estado**
Redacción / Puebla, Pue.
El gobernador Alejandro Armenta Mier planteó que esta iniciativa es mucho más que una obra de infraestructura: representa una nueva manera de concebir el crecimiento económico, donde la tecnología, la educación y la justicia social se combinan para garantizar bienestar colectivo. El objetivo es claro: que Puebla se convierta en un territorio líder en innovación, producción limpia y oportunidades para todos.
Un Polo de Desarrollo con visión global
Ubicado en los municipios de San José Chiapa y Nopalucan, el Polo se extenderá sobre más de 275 hectáreas estratégicamente conectadas con los corredores industriales del altiplano y con el puerto de Veracruz. Desde su planeación, se han considerado factores logísticos, ambientales y sociales, que garanticen un crecimiento ordenado y sustentable.

Su infraestructura ya cuenta con los servicios básicos necesarios —vialidades, energía eléctrica, agua potable, drenaje y conectividad—, además de una ubicación privilegiada a menos de 70 kilómetros de la capital poblana y 40 del Arco Norte. El polígono, atravesado por una línea ferroviaria, permitirá vincular las principales rutas comerciales del país con las nuevas industrias que se asienten en el perímetro.
Ciencia, talento y sostenibilidad
El plan integra un ecosistema de innovación que articula educación, ciencia y desarrollo productivo. En la región ya operan instituciones de alto nivel como la Universidad Tecnológica Oriental, la Universidad Politécnica de Puebla, la BUAP Campus Tepeaca, la Universidad Interserrana del Estado y el Instituto Politécnico Nacional, además del Centro de Especialización de Recursos Humanos de Alto Nivel (CERHAN), y el Centro de Mantenimiento Optoelectrónico de la Secretaría de Marina.
Con ello, Puebla consolida un nodo educativo que formará a los profesionales del futuro en áreas como robótica, inteligencia artificial, electromovilidad, manufactura avanzada y energías limpias.
Inversión, empleo y bienestar
La apuesta del Gobierno estatal combina la atracción de inversión privada con incentivos fiscales y condiciones óptimas para el desarrollo empresarial. Se proyecta que el Polo genere más de 6 mil empleos directos e indirectos en los próximos años, con participación de empresas nacionales y extranjeras interesadas en impulsar la transición hacia una economía verde.

Ya se han concretado proyectos como la fábrica de paneles solares “Tonalli”, financiada con capital migrante y local, y se prevé la instalación de nuevas plantas en sectores como la electrónica, el plástico, el hule y la industria alimentaria. Además, empresas como Audi, Heineken, Thyssenkrupp y San Marcos operan en la zona, consolidando una base productiva sólida para el crecimiento regional.
Un modelo con sentido social
El mandatario Alejandro Armenta subrayó que este Polo no busca concentrar la riqueza, sino dispersarla a través del modelo de bioética social, que promueve el desarrollo incluyente y sostenible. Bajo esta visión, la innovación no es un privilegio, sino un derecho que debe generar bienestar colectivo, empleo digno, y oportunidades para comunidades rurales y urbanas por igual.
Además, el Gobierno estatal impulsa la creación de cooperativas productivas en sectores como calzado, mezcal y café, que podrán integrarse a cadenas de valor vinculadas al Polo Tecnológico. De este modo, la modernidad y la justicia social se complementan como parte de una misma estrategia.

Rumbo al 2030: la meta de un nuevo México tecnológico
El horizonte es ambicioso; para el 2030, Puebla busca consolidarse como la Capital Tecnológica de América Latina, con ecosistemas especializados en innovación, diseño, deporte y transición energética. El proyecto contempla la creación de la Casa del Diseño, la Universidad del Deporte, las Casas Carmen Serdán y el fortalecimiento de la marca “5 de Mayo”, símbolo del talento y orgullo poblano.
La transformación de Puebla no se limita a un plan económico. Es una apuesta por el futuro, por un modelo de desarrollo basado en la sostenibilidad, la ciencia y el humanismo. Con la suma de esfuerzos entre gobierno, academia, industria y sociedad, el estado se perfila como un ejemplo nacional de cómo la visión puede convertirse en realidad. ¡Puebla no solo construye infraestructura; está construyendo futuro!





