El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que impondrá un gravamen adicional del 10% a las importaciones canadienses, en represalia por un anuncio de la provincia de Ontario que criticaba sus políticas comerciales. El mensaje, difundido durante los primeros partidos de la Serie Mundial, utilizaba frases del expresidente, Ronald Reagan, para cuestionar los aranceles de Estados Unidos.

Redacción / Internacional
El mandatario calificó el anuncio como un “acto hostil” y aseguró que suspenderá las negociaciones comerciales con Canadá hasta nuevo aviso; aunque el primer ministro de Ontario, Doug Ford, prometió retirar la pieza publicitaria después del fin de semana. Hasta ahora, la Casa Blanca no ha precisado bajo qué autoridad legal podría aplicarse el nuevo gravamen ni cuándo entraría en vigor, lo que genera incertidumbre.
Desde Ottawa, el ministro Dominic LeBlanc recordó que la política exterior y los acuerdos comerciales son competencia del gobierno federal, no de las provincias. “El progreso se logra mejor mediante el diálogo directo con Estados Unidos”, afirmó en un comunicado, mismo que pese a los esfuerzos conciliadores, la relación bilateral continúa atravesando un momento delicado.

Cabe destacar que Canadá ya enfrenta aranceles elevados sobre diversos productos, debido a que el acero y el aluminio pagan tasas del 50%, mientras que otros bienes soportan gravámenes del hasta 35%. Aunque gran parte del comercio bilateral está protegido por el tratado T-MEC, Trump ha mostrado desinterés por mantener el acuerdo que él mismo negoció durante su primer mandato.
Finalmente, Trump acusó al anuncio de Ontario de distorsionar las palabras de Reagan para influir en un fallo pendiente de la Corte Suprema, que determinará si el presidente tiene autoridad de imponer aranceles generalizados. No obstante, pese a que tribunales inferiores han cuestionado esa facultad, el mandatario mantiene su postura desafiante, sin intención de reunirse con Carney en la próxima cumbre de la ASEAN.





