La ofrenda monumental se instala en Casa de América y rinde tributo a las abuelas como guardianas de la memoria y la cultura.

Daniel Osorio / Madrid, Esp.
El Día de Muertos cruzó el Atlántico con sabor poblano. Este año, Puebla llevó a la capital española una ofrenda monumental titulada “La abuela de todos: una ofrenda a las Carmencitas”, que permanecerá en exhibición en Casa de América del 29 de octubre al 8 de noviembre. La instalación busca compartir con el público europeo la esencia de una de las tradiciones más queridas de México: honrar a quienes ya partieron, pero siguen presentes en la memoria familiar.


La ofrenda, de tres metros de altura y cuatro niveles, combina lo tradicional con lo contemporáneo. Entre flores de cempasúchil, papel picado, talavera, textiles bordados y fotografías, aparecen objetos cotidianos como rebozos, juguetes o recetarios, todos símbolos del mundo íntimo de las abuelas mexicanas. El resultado es una pieza viva, colorida y nostálgica, que conecta generaciones y continentes.


Durante la apertura, Alejandra Pacheco Mex, secretaria de Arte y Cultura de Puebla, explicó que el altar celebra a las abuelas como figuras universales de sabiduría y amor. Más allá de la diplomacia cultural, la ofrenda se convierte en un puente emocional entre México y España, recordando que las tradiciones no solo se conservan: se reinventan cada vez que se comparten.






