El movimiento del sector agrario y los precios de los granos en México

Por: Francisco Bonilla Hernández
Licenciado en Economía por el IPN

Esta por iniciar la cosecha del ciclo agrícola PV 2025, y los productores de maíz y sorgo en todo México están protestando por mejores precios a sus productos y con justa razón, por los altos costos de producción y los bajos rendimientos por hectárea, lo que hace que de acuerdo con los precios internacionales no obtengan ni lo que han invertido.

Cabe señalar que hay dos tipos de productores en este país: los de una hectárea o menos para autoconsumo, y los de más de 10 hectáreas por productor, quienes son los que resultan más perjudicados y los que contribuyen al abastecimiento del mercado, pues por un lado rentan la tierra y por lógica no reciben ningún tipo de apoyo para la producción.

En Morelos o Puebla, por ejemplo, hay pocos productores con más de 10 hectáreas que sean de su propiedad, pues en su mayoría son de temporal. Los agricultores de maíz piden un precio justo de 7 mil 200 pesos por tonelada para que este sea rentable, y del sorgo 6 mil pesos.

Contextualizando, hoy Vivimos en una economía globalizada; ¿qué significa esto?, que los industriales o granjeros del sector pecuario pueden importar sus granos de cualquier parte del mundo, es decir, más barato de lo que producimos en México.

Costos de producción

Los costos de producción por hectárea en México son de 40 mil pesos promedio en el cultivo de maíz, y 30 mil pesos en sorgo, mientras que los rendimientos van desde las 6 a 8 toneladas de maíz en Morelos. En Puebla los rendimientos son de 4 hasta 6 toneladas por hectárea, y en las de autoconsumo no pasan de 2 toneladas por unidad (Datos del SIAP). Con los 7 mil 200 pesos que piden, apenas es para no perder su capital invertido, en el mismo sentido con el cultivo de sorgo.

Comparados con los granjeros de Estados Unidos, los rendimientos son de 12 toneladas por hectárea y los costos en dólares ascienden a 2 mil 314; si lo multiplicamos por el tipo de cambio en pesos mexicanos, el costo es de 43 mil 900 pesos, costos similares con nuestro socio comercial, y la diferencia está en los rendimientos.

Si dividimos los 2 mil 314 dólares entre 12 toneladas, tenemos un precio de 192 dólares por tonelada de maíz, multiplicado por el tipo de cambio su precio es de 3 mil 648 pesos; este es el precio de referencia para los industriales, ganaderos, avicultores y porcicultores, que en un momento dado pueden comprar maíz o sorgo importado tanto de Estados Unidos como de Brasil y ahora Argentina, que han entrado a la producción de granos con grandes superficies.

Entonces les sale más barato, ya que trasladar una tonelada del Puerto de Veracruz a Tehuacán, por ejemplo, tiene una inversión de 450 pesos más costos de internación en el embarcadero.

¿Como se definen los precios?

Los precios internacionales se rigen actualmente por la Bolsa de Chicago CME (Chicago Mercantil Exchange por sus siglas en Ingles), en español: “Bolsa de Comercio de Chicago”, con más de 160 años de existencia y experiencia.

¿Como se definen los precios? Se toma la referencia la Bolsa de Chicago más una base por el tipo de cambio PRECIO=CME+BASE X TC; sin embargo, la SADER (Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural) dejó de establecer la base con el secretario Víctor Villalobos, y ¿qué es la base? La base representa los costos financieros, transporte del campo a los centros de acopio, seguros, entre otros, costos que dependiendo de la zona productora o zona consumidora se determinaban.

Sin duda, un tema muy complejo tanto para los productores como para el Gobierno de México; cabe destacar que el agricultor mexicano prácticamente no recibe subsidio por parte del Gobierno, mientras que los de Estados Unidos cuenta con grandes bodegas para almacenar más tiempo y la Bolsa de Comercio más grande del mundo, mientras en México la Bolsa Mexicana de Valores no cotizan los granos, y cuenta con financiamiento con mayores facilidades.

Repercusiones posibles

Por un lado, si suben los precios como lo reclaman los productores, sin duda se genera otro problema en la cadena productiva; aumenta el precio de la carne, del huevo, entre otros productos que se derivan de los granos y con ello una mayor inflación, perjudicando a los de siempre, los más pobres.

En tanto, los industriales y sector pecuario que son los principales consumidores del maíz y sorgo, lo compran de otros lados del mundo, que va desde los Estados Unidos, Brasil y Argentina, porque les sale más barato importarlos.

Se resaltó que el alza de precios de los insumos ya ha impactado en los campesinos y productores medianos del campo, como son los agroquímicos, semillas, renta de la tierra, costo de barbecho, trilla y el transporte del campo a los centros de acopio.

Analizando el contexto, los agricultores piden un precio justo para sus productos, los consumidores de los granos defendiéndose por comprar a precios internacionales, mismos que están dentro del Tratado de Libre Comercio (TLC, actualmente T-MEC), ¿existe alguna alternativa viable para ambos?

Desde la entrada en vigor del TLC, muchos analistas hicieron hincapié en las diferencias abismales con nuestros competidores de los otros países, principalmente con Estados Unidos; no puede competir un productor mexicano con nuestros socios comerciales.

Para empezar, estos reciben subsidios de parte del Gobierno, mientras que los mexicanos actualmente no cuentan con una Institución Financiera que los respalde con créditos con una tasa de interés baja (no más del 10% anual).

Por otro lado, el Gobierno mexicano está entre la espada y la pared; en el 2024 perdió el panel interpuesto por Estados Unidos por el caso del uso del glifosato y de los transgénicos, obligándolo aceptar lo que dicta el acuerdo. Se tiene la oportunidad en el 2026 de buscar sacar los granos básicos de Tratado Comercial e imponer aranceles a la entrada de los granos a México.

Mientras tanto, desde mi particular opinión que hay que hacer:

1.- Apoyar al productor con la adquisición de cobertura de precios (opciones), a través de la Bolsa de Chicago (CME) e instrumentar un Programa de Agricultura por Contrato.

2.- Negociar con las organizaciones de productores y los consumidores de los granos a establecer BASES claras, que compensen las diferencias de precios (actualmente no existen); han dejado que el productor negocie directamente con los compradores, dejando en desventaja a los productores, ya que no tienen donde almacenar su grano, con el riesgo de la merma y las plagas.

Tampoco pueden negociar con las empresas, ya que el volumen que ofertan muchas de las veces no alcanzan a llenar un tráiler, que tiene capacidad para 50 toneladas.

3.- Crear una institución que otorgue financiamiento a los productores con bajas tasas de interés (desaparecieron a la Financiera Nacional).

4.- Otorgar subsidio al costo del seguro agrícola y no depender de los apoyos gubernamentales, los cuales siempre, no son suficientes para cubrir los costos mínimos.

5.- Segmentar los apoyos que actualmente tiene el Gobierno, no se le puede dar el mismo apoyo a un productor de una hectárea con uno que siembra diez, como la entrega de fertilizantes, que hasta este ciclo agrícola fue de 6 bultos por productor, y muchos de estos no siembra y rentan su parcela, cabe mencionar que esta cantidad de fertilizante no es suficiente ni para una hectárea.

6.- Establecer un sistema de transferencia de tecnología, para modernizar la producción agrícola. Esto puede ayudar a disminuir los costos de producción e incrementar los rendimientos por hectárea. El campo tiene un enorme reto de ser competitivo, ante el desafío que representa producir alimentos para los mexicanos.

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Daniel Aguilar
Daniel Aguilar

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