**“Falta infraestructura y concesiones para uso eficiente del vital recurso”, expusieron**
Juan Rubio / Chietla, Pue.
La ausencia de infraestructura hidroagrícola moderna y la falta de concesiones oficiales para el uso del agua, están obstaculizando la productividad agrícola en la región que abastece al Ingenio de Atencingo, según reconoció Adán Díaz Ruiz, recién nombrado titular del Departamento de Riegos y Caminos.

En una entrevista exclusiva, Díaz Ruiz detalló los desafíos históricos que rodean la gestión del recurso hídrico, y presentó las líneas estratégicas del nuevo departamento creado para impulsar la modernización y regularización legal del vital recurso.
El recién conformado Departamento de Riegos y Caminos del Ingenio de Atencingo, nace como respuesta a décadas de mal manejo del agua en una zona donde las prácticas tradicionales —como los riegos por gravedad encadenada—, provocan pérdidas que superan el 50 % del recurso.
“Prácticamente, esta región no tiene infraestructura hidroagrícola de conducción, laterales secundarias ni sistemas eficientes de aplicación al cultivo”, señaló Díaz Ruiz, quien asumió el cargo con el objetivo de transformar radicalmente la forma en que se distribuye y utiliza el agua en los campos cañeros.

Uno de los problemas estructurales más graves, explicó, es la falta de concesiones oficiales. tanto para aguas superficiales como subterráneas. Sin estos permisos, que deben renovarse cada 10 años según la normativa federal, los productores no pueden acceder a programas de apoyo técnico ni financiero de los Gobiernos estatal y federal. “La carencia de concesiones ha limitado la participación institucional en la aplicación de infraestructura moderna”, apuntó.
La nueva área del ingenio, no solo buscará modernizar desde los sistemas de bombeo y componentes electromecánicos, hasta los métodos de riego en el campo, sino también asesorar a los usuarios en buenas prácticas agrícolas. “El objetivo es que cada gota cuente”, dijo el titular del departamento, subrayando que el enfoque técnico debe ir acompañado de una mayor responsabilidad legal y ambiental.
Para avanzar en esta doble vía —técnica y regulatoria—, el Ingenio de Atencingo ya ha iniciado acercamientos con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Secretaría de Desarrollo Agropecuario del estado. La meta es obtener respaldo institucional, para impulsar proyectos que hagan verídica y transparente la información sobre el uso del agua, y así generar confianza entre productores, autoridades y sociedad.
“Estamos llamando a trabajar en equipo: industria, productores y gobierno. Solo así podremos sacar adelante este tema que es vital para la región”, concluyó Adán Díaz Ruiz.





