**Importación ilegal de la sacarosa hunde ingresos locales**
Juan Rubio / Chietla, Pue.
Productores de caña de azúcar de la región de Atencingo, ubicada en el sur de Puebla, enfrentan una de las peores liquidaciones de la última década, tras el cierre de la zafra 2024-2025, con precios que no cubren sus costos de producción.
Según Galdino Alvarado Rodríguez, Secretario general de la Unión Local de Productores de Caña de Azúcar (ULPCA), antes CNC, la causa principal es la entrada masiva —y en parte ilegal— de azúcar extranjera al mercado nacional, lo que provocó una caída abrupta en el valor del endulzante y, por consecuencia, en el pago a los cañeros.

La ULPCA, agrupación que congrega a productores de Chietla y municipios aledaños de la Mixteca poblana, abastece al Ingenio de Atencingo. Durante la última zafra, el precio de referencia acordado por el sector fue de 14 mil pesos por tonelada de azúcar.
Sin embargo, el cierre real del ciclo azucarero arrojó un valor de apenas 16 pesos por kilo —es decir, 16 mil pesos por tonelada—, lo que en apariencia podría parecer favorable. Pero el problema radica en la diferencia entre ese precio pactado y el efectivamente aplicado en la liquidación final a los productores.
Alvarado Rodríguez explicó que, al promediar los últimos cinco cortes del ingenio local, los cañeros obtuvieron un rendimiento de 128 kilos de azúcar por tonelada de caña. Con ello, el cálculo de pago —llamado “valor caña”— debería haber sido superior.
No obstante, debido a que el mercado azucarero nacional se vio saturado por importaciones no declaradas, el valor del azúcar se desplomó en los momentos clave de liquidación. La consecuencia: un diferencial negativo de 14.55 pesos por tonelada de caña en contra del productor.
“Esto afecta directamente la economía del campo”, señaló el Secretario. “En años anteriores, diciembre era el mes en que se recibía el último pago, pero ahora fue al revés: los productores terminaron septiembre sin liquidez suficiente para cubrir sus gastos básicos”.
La caída no es un fenómeno local. Según el dirigente cañero, todo el país enfrenta el mismo problema. En estados como Veracruz, donde el rendimiento promedio ronda las 50 a 60 toneladas por hectárea —menor al obtenido en la Mixteca, reconocida por su alta productividad—, los efectos han sido aún más severos. Pero incluso en zonas con buenos rendimientos, como Atencingo, el golpe económico es tangible.
La raíz del problema, según fuentes del propio sector azucarero, está en la introducción irregular de al menos 700 mil toneladas de azúcar extranjera en los últimos meses. Aunque parte de esa entrada fue legal, otra porción significativa no fue reportada a las instancias federales encargadas de regular el balance entre producción nacional, importación y exportación. Esa falta de control desequilibró el mercado.
“Esa azúcar ilegal no entra en los cálculos oficiales, así que cuando el gobierno y los industriales fijan cuánto se puede importar para no afectar el mercado interno, esos volúmenes no están considerados”, explicó Galdino Alvarado Rodríguez. “El resultado es sobreoferta, precios a la baja y productores perjudicados” puntualizó.
Además, en el último año, la exportación de azúcar mexicana a Estados Unidos —clave para mantener estables los precios internos—, se vio interrumpida temporalmente. Algunos industriales, según el testimonio, retuvieron parte de la producción destinada al exterior, ante la incertidumbre generada por la entrada indiscriminada de azúcar foránea. Posteriormente, ante presiones del gobierno, se reactivaron los envíos, pero ya era tarde para recuperar los precios en el cierre de la zafra.





