El exalcalde y exdiputado de Amacuzac, Alfonso Mirando, fue sentenciado a más de 82 años de cárcel por delincuencia organizada, secuestro y delitos contra la salud, además de recibir una multa superior al millón de pesos. Esta resolución fue emitida por un juez federal en Coahuila, 6 años después de su aprehensión, tras acreditarse su participación en actividades vinculadas a “Los Rojos”, grupo liderado por su sobrino.

Redacción / Morelos
Miranda construyó una carrera política sólida en Morelos, ya que encabezó el ayuntamiento entre 2009 y 2012, luego fue legislador local hasta 2015 y volvió a la contienda en 2018, cuando ganó la alcaldía pese a estar encarcelado. La FGR sostuvo que integraba la organización delictiva y que, en 2013, intervino en el secuestro de una persona en la localidad.
Se recordó que este triunfó con 3,672 sufragios bajo la coalición “Juntos Haremos Historia”, mientras su principal adversario, pertenece a una familia rival, también competía desde prisión; aunque ninguno de los partidos impulsó sustituciones, pese a que podían hacerlo legalmente. Dichos episodios revelaron un prolongado control político de clanes locales que alternaban el poder municipal.

Cabe mencionar que Amacuzac ha sido enclave estratégico para el crimen organizado en Morelos, debido a su proximidad con Guerrero y su conexión hacia la capital del país. Así pues, “Los Rojos” consolidaron un dominio desde 2011 mediante secuestros, extorsiones y homicidios, extendiendo su poder a varios municipios cercanos y manteniendo su influencia; aún estando en el reclusorio.
Si bien Miranda fue capturado en 2019 y recibió una condena de 20 años, su presencia dejó una profunda huella en la región y fue hasta ahora que su sentencia cierra un largo proceso judicial que evidencia la intersección entre política local y estructuras criminales en Morelos. El fallo marca un precedente relevante para futuros comicios donde candidatos enfrentan procesos penales mientras buscan cargos públicos.





