El ejército israelí reconoció este domingo haber disparado contra integrantes de la misión de paz de la ONU en el sur del Líbano, tras confundirlos con “elementos sospechosos” debido a la visibilidad reducida. Aunque ningún integrante de Unifil resultó lesionado, el incidente ha reavivado la tensión en una zona marcada por la guerra, esto de acuerdo con un comunicado militar, mismo que confirmó la equivocación.

Redacción / Internacional
La fuerza internacional relató que un tanque israelí lanzó proyectiles de ametralladora pesada que impactaron a pocos metros de sus efectivos, quienes se desplazaban a pie; por lo que, los soldados de la ONU debieron cubrirse para evitar un posible daño mayor, mientras comunicaban el ataque. Asimismo, la misión exigió a Israel poner fin a este tipo de episodios al ser una infracción grave de la resolución 1701.
Dicho traro puso término a la guerra de 2006 y estableció la retirada israelí del territorio libanés, el despliegue conjunto de militares locales y fuerzas de paz, así como el desarme de Hezbolá. Además, constituye la base del alto el fuego vigente desde noviembre de 2024, tras un año de choques continuos y una ofensiva prolongada sobre regiones libanesas; sin embargo, enfrentan dificultades constantes.

Cabe aclarar que el gobierno libanés, acusó nuevamente a Israel de vulnerar su soberanía y entorpecer la expansión de sus tropas hacia el sur, punto esencial del acuerdo alcanzado el año pasado. Afirmó también que estas acciones minan la estabilidad de la zona e impiden completar el despliegue previsto por el pacto; debido a esto, autoridades reiteraron que tales actos obstaculizan los esfuerzo para consolidad una calma.
Se recordó que esta paz vigente exige la retirada israelí, el desplazamiento de Hezbolá hacia el norte y la instalación de fuerzas libanesas en todo el sector fronterizo; no obstante, el episodio con Unifil expone una fragilidad en el acuerdo y el riesgo de nuevas escaladas. Mientras se investiga el suceso, la comunidad internacional observa con preocupación una región donde cualquier error puede avivar un conflicto.





