**La enfermedad crece en el país a ritmos insostenibles: más de 14 millones de mexicanos la padecen y la mitad no lo sabe**
**Expertos alertan que prevenir es la única salida ante los altos costos, la falta de control y el impacto del azúcar en la salud**
Michelle López / Información nacional.
¿Qué es la diabetes y por qué es tan peligrosa?
La diabetes es una enfermedad crónica que se presenta cuando el cuerpo no produce suficiente insulina o no la utiliza adecuadamente. Esta hormona permite que la glucosa entre a las células para convertirse en energía. Cuando falla, el azúcar se acumula en la sangre y comienza a dañar órganos de manera silenciosa.
Sus consecuencias pueden ser graves: ceguera, infartos, insuficiencia renal, neuropatías y amputaciones. La Organización Mundial de la Salud la considera una enfermedad catastrófica, cuando no se detecta ni se controla a tiempo.

¿Por qué surge y a quién afecta?
Existen dos tipos principales: Diabetes tipo 1, de origen autoinmune, que no se puede prevenir y Diabetes tipo 2, la más común, relacionada con el sobrepeso, la obesidad, el sedentarismo, el tabaquismo y el consumo excesivo de azúcar. Hoy la enfermedad afecta a niños, adolescentes, adultos y personas mayores.
El estilo de vida actual ha disparado los casos: 68 de cada 100 adultos en las Américas viven con sobrepeso u obesidad, y 36 de cada 100 realizan poca actividad física. Entre adolescentes, el 81% es inactivo. En México, uno de cada seis adultos vive con diabetes tipo 2. Es una cifra mucho mayor que la media mundial.

Un riesgo para todos
Aunque muchas personas piensan que la diabetes llega “con la edad”, la realidad es que cualquiera puede desarrollarla. El exceso de grasa visceral, el consumo de tabaco, las bebidas azucaradas y los alimentos ultra procesados están presentes desde la infancia.
Estudios científicos estiman que el 30% de los nuevos casos de diabetes tipo 2 en México, están asociados al consumo de refrescos. Incluso, una lata al día es suficiente para activar procesos inflamatorios que aumentan el riesgo de diabetes, independientemente del peso corporal. Fumar también eleva el riesgo entre 40% y 90%, según la cantidad.

La carga económica: un sistema que no puede más
La diabetes está poniendo al límite al sistema de salud. Solo en 2023 causó más de 110 mil muertes en México. Los costos superan los 50 mil millones de pesos al año, debido a consultas, hospitalizaciones, medicamentos, complicaciones, amputaciones y terapias de rehabilitación.
El problema es que los tratamientos son costosos y no siempre están disponibles. Apenas el 50% de las personas con diabetes tipo 2 recibe la insulina que necesita. Y muchas familias deben pagar de su bolsillo consultas, estudios y medicinas.
¿Por qué es tan difícil controlarla?
Tres factores explican la complejidad del control: Los factores de riesgo crecen más rápido que los sistemas de salud. Más peso, menos actividad y mayor consumo de azúcar. Niños y jóvenes están enfermando antes. México vive una generación que podría desarrollar complicaciones severas desde edades tempranas.
La atención no alcanza. El acceso a insulina, exámenes oftalmológicos, pruebas renales y manejo especializado es limitado. En la región solo 58 de cada 100 personas reciben el tratamiento que requieren.
Complicaciones que cambian la vida
Una diabetes mal controlada puede causar retinopatía diabética, primera causa de ceguera irreversible en el mundo. Cada 30 segundos se realiza una amputación relacionada con diabetes en el planeta. Las neuropatías, que disminuyen la sensibilidad en pies y piernas, provocan heridas que pasan desapercibidas hasta convertirse en lesiones graves que terminan en amputaciones.

Prevención: la única salida
Expertos nacionales e internacionales coinciden: no hay sistema que alcance si no se apuesta por prevenir. Entre las medidas más efectivas están reducir el consumo de bebidas azucaradas, aumentar el impuesto a refrescos, mejorar la educación alimentaria, promover actividad física desde la infancia, fortalecer el etiquetado y restringir la publicidad dirigida a menores.
La Organización Panamericana de la Salud también impulsa programas como HEARTS-D, el Pasaporte para una Vida Saludable, y compras conjuntas de medicamentos esenciales a través de los Fondos Rotatorios Regionales, para mejorar el acceso a insulina y tecnologías médicas.
Informarse para actuar
Más de 800 millones de personas viven con diabetes en el mundo, y una cuarta parte no sabe que la padece. La detección temprana, el autocuidado y los chequeos periódicos pueden marcar la diferencia entre una vida saludable y una vida limitada por complicaciones dolorosas y costosas. En el marco del “Día Mundial de la Diabetes” 2025, la OMS recuerda: “La acción temprana salva vidas”.





