El Gobierno de la Ciudad de México, anunció una investigación minuciosa sobre los actos de los elementos policiales implicados en supuestos maltratos durante la autodenominada marcha de la generación Z, ocurrida el pasado sábado. La jefa de Gobernación, Clara Brugada, enfatizó que jamás emitió una instrucción de represión, pero admitió la existencia de conductas violentas hacia los participantes y reporteros.

Redacción / Ciudad de México
La administración capitalina desplegó a 800 efectivos para vigilar la movilización, la cual reunió a cerca de 17,000 individuos que protestaban contra la corrupción política y la violencia. Brugada remarcó que los oficiales portaban exclusivamente su equipo de protección, sin utilizar herramientas disuasivas como balas de goma o bastones.
Por su parte, el secretario de Seguridad detalló que el análisis de videos e imágenes de los altercados al llegar al Zócalo permitió identificar 18 episodios con potencial de quebrantamientos del protocolo de acción y otras normativas, incluyendo uso desmedido de la fuerza. Estos hallazgos han derivado en la apertura de averiguaciones administrativas internas y la separación cautelar de 7 servidores públicos de sus funciones.

Cabe mencionar que el enfrentamiento resultó en 60 policías lesionados, 40 de los cuales requirieron atención hospitalaria, 14 permanecen ingresados en dichos centros de salud. Así pues, la mandataria mencionó la resistencia de los guardianes del orden ante los golpes de los manifestantes, destacando el caso de una agente con fractura de clavícula a causa de la agresión de un hombre.
Sheinbaum solicitó que se examine y se hable de los ataques sufridos por los agentes, particularmente las mujeres policías, insistiendo en que, si hubo excesos de fuerza por parte de los oficiales, estos serán investigados por los mecanismos internos de corporación. En cuanto a los arrestados, la fiscal Bertha Alcalde, indicó que 29 se encuentran en la sede ministerial, uno de ellos siendo un adolescente.





