Las protestas del fin de semana, originadas por el hartazgo frente a la violencia nacional, generaron cuestionamientos directos al Gobierno por la actuación de la política. Las imágenes de enfrentamientos circularon con rapidez y tensionaron el clima político mientras el oficialismo buscaba frenar el desgaste; ante ese escenario, Morena decidió reforzar el respaldo a Claudia Sheinbaum y defender las decisiones tomadas.

Redacción / Nacional
Los líderes del Congreso, Adán Augusto López y Ricardo Monreal, aparecieron juntos para sostener la postura gubernamental y señalar que la marcha estuvo influida por grupos opositores. Ambos coincidieron en que detrás de la protesta existe una ofensiva coordinada desde sectores conservadores tanto nacionales como externos y su mensaje buscó contener las críticas, mostrando cohesión interna en la presión pública.
A esta línea se sumó Luisa María Alcalde, quien denunció que los convocantes buscaban provocar confrontación y debilitar a la administración federal. El Gobierno sostuvo que la marcha fue impulsada por actores con intereses partidistas, pese a que el reclamo central exigía detener la ola de violencia tras el asesinato del alcalde de Uruapan; sin embargo, insistieron en que la convocatoria no fue espontánea.

La oposición aprovechó el episodio para denunciar abusos y derivar responsabilidad al oficialismo; lo que desencadenó en que dirigentes del PRI, PAN y Movimiento Ciudadano condenaran la actuación policial y acusaron al gobierno de criminalizar la protesta social. Las críticas avivaron viejas disputas y marcaron un nuevo punto de confrontación entre bloques, mientras aumentaban los llamados a revisar el desempeño.
Por su parte, Morena identificó a figuras como Claudio González, Roberto Madrazo y Mauricio Tabe como operadores políticos detrás de la movilización. Con esa lectura, el partido cerró filas alrededor de Sheinbaum y reafirmó su apoyo a la presidenta ante la presión nacional; ya que la dirigencia morenista aseguró que actuará de manera unificada para respaldar cada una de sus decisiones en medio de la disputa.





