**México enfrenta estancamiento y señales de alerta para 2026**

Michelle López
Información nacional.
Octubre del 2025 se convirtió en un mes clave para entender el rumbo de la economía mexicana. De acuerdo con datos preliminares del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el país registró cero crecimiento respecto a septiembre, un estancamiento que encendió alertas entre especialistas y que confirma la pérdida de dinamismo que ya se venía observando desde meses anteriores.
El Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE), que adelanta el comportamiento del IGAE (Indicador Global de la Actividad Económica), mostró que la economía no avanzó ni frente al mes previo ni frente a octubre del año pasado. Además, el Inegi revisó a la baja el dato de septiembre: pasó de crecer 0.1% a una caída de 0.5%. Es decir, la economía no solo dejó de crecer, sino que retrocedió.
¿Qué provocó este estancamiento?
Principalmente, la debilidad en las actividades terciarias —el comercio y los servicios— que bajaron 0.2% mensual. Este sector suele ser el motor del país y, cuando se frena, se siente en el empleo, en el consumo y en los ingresos de las familias.
Para entenderlo de manera sencilla: es como si una familia dependiera del negocio de la tienda que tiene en casa y, de un mes a otro, las ventas dejaran de subir. No significa que la tienda cierre, pero sí que ya no alcanza para mejorar.
¿Quién determina si estamos entrando en recesión?
Los economistas hablan de una “recesión técnica” cuando hay dos trimestres continuos a la baja. Aunque este término ayuda a identificar señales de debilidad, la determinación formal la hace el Comité de Fechados de Ciclos Económicos, que analiza la actividad del país en conjunto. Por ahora no hay una declaración oficial, pero sí una advertencia clara: “El hecho de que sigamos observando debilidad es una señal de alarma”, dijo Jesús López, analista de Banco Base.
¿Debe preocuparse la ciudadanía?
Los especialistas coinciden en que sí. No porque exista un colapso inmediato, sino porque la desaceleración puede afectar el empleo y el ingreso de las familias en los siguientes meses. Si la actividad productiva pierde fuerza, se generan menos trabajos y se gasta menos, creando un círculo de bajo crecimiento.
¿Qué nos espera?
A corto plazo, se prevé un cierre de año con un ligero impulso por las bajas en la tasa de interés del Banco de México, que podrían estimular el consumo y la inversión. Sectores rezagados como la minería petrolera muestran señales de estabilización, y México continúa ganando participación en el mercado estadounidense. Para 2026, los especialistas anticipan una recuperación lenta pero positiva. Proyecciones de firmas como Grupo Coppel y Banamex ubican el crecimiento entre 0.6% y 1.6% para el próximo año, dependiendo de la política monetaria y del Paquete Económico federal. El freno de octubre, es un recordatorio de que la economía mexicana atraviesa un momento delicado, pero aún con margen para corregir el rumbo.






