El mandatario ucraniano, Volodymir Zelensky, confirmó este lunes que se lograron “pasos importantes” en el diálogo con Estados Unidos para frenar la ofensiva rusa, aunque admitió que aún falta un recorrido diplomático amplio. Subrayó que cualquier progreso exige coordinación constante con sus aliados y una estrategia común que mantenga la presión internacional sobre Moscú.

Redacción / Internacional
Las reuniones del fin de semana en Suiza reunieron a figuras de alto nivel de Ucrania, Estados Unidos y Europa, después de que Donald Trump presentara una propuesta de paz criticada por favorecer exigencias rusas. El encuentro buscó evaluar alternativas y diseñar un enfoque que garantice seguridad regional, en medio de casi 4 años de enfrentamientos que mantienen al país en un desgaste permanente.
Desde Luanda, donde se desarrollan intercambios paralelos a la cumbre entre la Unión Europea y la Unión Africana, el canciller alemán Friedrich Merz, recalcó que Moscú debe participar en cualquier diálogo serio. Señaló que el “próximo paso” es conseguir que el Kremlin acepte sentarse con todas las delegaciones, condición que consideró indispensable para avanzar hacia un desenlace estable.

Aunque la versión actual del documento trabajado en Ginebra continúa sin hacerse pública, delegaciones involucradas coincidieron en que todo entendimiento debe salvaguardar la soberanía ucraniana. Debido a esto, ese principio se plantea como la base mínima para cualquier arreglo y se ha convertido en una línea roja para Kiev y sus aliados.
Trump fijó inicialmente un plazo hasta el jueves para que Kiev respondiera a su iniciativa, que incluye renunciar a zonas ocupadas, reducir sus fuerzas armadas y desistir de ingresar a la OTAN. Merz, sin embargo, cuestionó la fecha límite y advirtió que se trata de un “proceso largo”; ante esto, Zelensky remarcó que su nación atraviesa un “momento crítico”, en el que cada decisión puede definir el rumbo.





