Las tensiones en la región se intensificaron tras revelarse que Washington ofreció a Nicolás Maduro salir de Venezuela rumbo a Rusia u otro destino, según un senador republicano. Dicha propuesta surgió mientras crece el temor a una operación militar y Estados Unidos mantiene ataques selectivos en aguas del Caribe, llevando a una preocupación a nivel internacional por un posible choque de mayores dimensiones.

Redacción / Internacional
Donald Trump, confirmó que conversó telefónicamente con el líder venezolano el 30 de noviembre, aunque evitó explicar el contenido del intercambio; no obstante, aseguró únicamente que la charla ocurrió, sin tampoco precisar el tono. Asimismo, recalcó que la comunicación se produjo en medio de la controversia por el anuncio de que el espacio aéreo venezolano y zonas cercanas, quedarían cerradas.
Fuentes citadas por The New York Times, señalaron que el diálogo pudo haber explorado una futura reunión en territorio estadounidense, a pesar de que no hubo acuerdos concretos. Cabe mencionar que en la llamada también participó el secretario de Estado, Marco Rubio, sin que trascendieran más datos sobre lo discutido y luego de que Trump se negara a aclarar si la advertencia aérea implicaba un ataque próximo.

El mandatario dedicó además parte de sus declaraciones a respaldar al secretario de Defensa, Pete Hegseth, investigado por un presunto operativo contra una embarcación vinculada al narcotráfico. Debido a esto, un informe del Washington Post, afirma que, tras un primer misil, se detectó a sobrevivientes, lo que habría motivado una segunda ofensiva para cumplir una supuesta orden de “matar a todos”.
La controversia llevó al funcionario a ser citado ante un comité del Senado, donde deberá aclarar lo ocurrido, mientras legisladores demócratas califican el hecho como posible crimen de guerra. Esta combinación de presiones militares, negociaciones discretas y versiones contradictorias ha colocado al Caribe en el centro de un clima incierto que continúa evolucionando día a día.





