El presidente estadounidense, Donald Trump, reunió a su equipo de seguridad para definir la siguiente fase de su ofensiva contra el gobierno venezolano, en medio de inquietudes entre conservadores sobre la legalidad de recientes operaciones militares en el Caribe. La Casa Blanca insiste en que sus acciones buscan frenar el tráfico de drogas hacia territorio norteamericano, pero no aclara sus verdaderas intenciones.

Redacción / Internacional
Consultada sobre un eventual despliegue terrestre, la vocera, Karoline Leavitt, afirmó que el jefe del Ejecutivo mantiene “diversas alternativas sobre la mesa”. Sin embargo, la presión proviene de su propio campo. Ante esto, dirigentes de derecha cuestionan la expansión militar y reclaman atender asuntos domésticos, postura que sintetizó la congresista Marjorie Taylor, al exigir concentrarse en el sector salud.
Las dudas aumentaron tras revelarse que, en septiembre, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, habría autorizado un segundo bombardeo contra sobrevivientes de una embarcación atacada por supuestamente trasportar narcóticos. Legisladores republicanos e independientes calificaron este acto como potencial crimen de guerra, citando normas navales que prohíben atacar a quienes ya no representan amenazas.

El malestar interno también se agravó con el indulto otorgado por Trump al expresidente hondureño, Juan Orlando Hernández, condenado en Estados Unidos por narcotráfico. La decisión abrió interrogantes sobre la doble moral, al compararse con la ofensiva contra Maduro; ya que, voces republicanas remarcaron que no es coherente liberar a un mandatario implicado en el envío de cocaína mientras se derroca a otro acusado.
En paralelo, sectores influyentes en Florida intensifican su presión para ejecutar un plan más agresivo hacia Caracas, mientras el secretario de Estado, Marco Rubio, lidera la postura que promueve una salida forzada de Maduro. Tras la reunión nocturna de Trump con su núcleo más cercano, no hubo declaraciones, dejando en suspenso qué línea prevalecerá en un escenario que alimenta especulaciones.





