Vuelve López Obrador

El 30 de noviembre, reapareció el ex presidente Andrés Manuel López Obrador para presentar su nuevo libro “Grandeza”, un estudio sobre las grandes culturas de nuestro país: “olvidadas, negadas, pero que son las que nos dan fortaleza, identidad, idiosincrasia”, dijo. Su aparición fue desde su quinta en Palenque, Chiapas, en una trasmisión que se difundió a través de las redes sociales.

En su mensaje, a un año y dos meses de haber dejado el poder, se pueden distinguir tres partes: un recuento de su gobierno, la explicación de la intención y el contenido de su libro, y su papel actual en la política. Explica que su carrera política inició hace ya medio siglo en la zona chontal; dos años después, en 1977, fue nombrado dirigente del Instituto Nacional Indigenista en Tabasco.

En el recuento de su gobierno, del que expresó estar “muy satisfecho”, destacó que, a pesar de la pandemia que afectó la economía del país, disminuyó la pobreza, al salir de esa situación 13 millones 400 mil mexicanos, y la brecha de la desigualdad.

Reconoció que la pandemia provocó una crisis económica en el país, pero a pesar de ella creció la economía, e incluso la clase empresarial vio crecer su capital, pero sobre todo se benefició a las clases pobres.

Remarcó que se ha retirado de la política activa para dedicarse a fundamentar el humanismo mexicano, como le llama al proyecto transformador que inició en 2018, “porque la política es acción y fundamento teórico”, afirmó.

López Obrador expuso que el humanismo mexicano tiene dos pilares: uno es el cultural, “la grandeza cultural de México, del México profundo como diría Bonfil Batalla, las civilizaciones olvidadas, negadas y eso es lo que nos da nuestra fortaleza, eso es lo que nos da nuestra identidad, nuestra democracia, nuestra idiosincrasia, el México profundo que de ahí venimos”.

El otro es la fecunda historia política de México. Para este segundo pilar, anunció la aparición, el próximo año de otro libro que se titulará: “Gloria”, y abordará las biografías de los héroes mexicanos desde la Independencia hasta el inicio de la Cuarta Transformación.

Destacó en la presentación de su obra la grandeza de las primeras culturas de Mesoamérica: las grandes esculturas toltecas, la grandiosidad de Teotihuacán, de Palenque, las pinturas de Bonampak; pero también resaltó los grandes avances en construcciones, como las ciudades, los acueductos, los drenajes.

Hizo hincapié en los valores de las culturas prehispánicas: honestidad, trabajo solidario, respeto y ausencia de corrupción y de codicia. En contraparte, subrayó la destrucción de esas culturas por parte de los invasores españoles, que redujeron a los indígenas a esclavos, seres inferiores, y los calificaron de crueles, salvajes, caníbales.

Pero enfatizó la actitud de los indígenas en México que, ante la violencia de los conquistadores, se fueron a las montañas, a los pantanos, a las islas, y se llevaron con ellos sus conocimientos, sus valores, sus tradiciones, y gracias a eso perduran hasta nuestros días esas culturas que nos dan identidad. “De la gran reserva de valores culturales y morales, quedaron la raíz y el tronco”, subrayó.

Ante la expectativa de que López Obrador iniciara una gira por todo el país para presentar su libro, declaró que eso no va a suceder: “Ya me retiré de la actividad política, no hay que hacerle sombra a nuestra presidenta, ella es la que conduce y lo está haciendo muy bien”.

Llamó a la doctora Claudia Sheinbaum Pardo “la mejor presidenta del mundo”, y pidió apoyarla “porque todavía es tiempo de zopilotes y de halcones”, en referencia a la oposición política y mediática.

Sin embargo, recalcó que sólo habría tres razones para “salir a la calle”: “si atentaran contra la democracia, como lo hacían antes, los grandes fraudes, los potentados, los oligarcas, los corruptos, para que el gobierno estuviese a su servicio”. “Saldría también para defenderla a ella (a la Presidenta), si hay intentos de golpe de Estado, si la acosan”. La tercera razón “sería defender la soberanía de México, porque nuestro país es libre, es independiente, es soberano, nosotros no somos colonias de ningún país” puntualizó.

¿Qué hay detrás del video?

Esta es la pregunta que surgió de inmediato en los ambientes políticos y en las redes sociales. Hubo varias respuestas, varias interpretaciones de la aparición, y las palabras del ex mandatario López Obrador. Unos volvieron a ponerlo en el trono de la 4T, otros manifestaron su alegría por volverlo a ver y escuchar, la oposición interpretó su aparición como un salvavidas ante el desastre del gobierno; pero nadie guardó silencio.

López Obrador ya había anunciado que al final de este año presentaría el libro, que se dedicó a escribir una vez entregado el poder a la doctora Claudia Sheinbaum Pardo. Por esto, se presumió que haría un recorrido por todo el país. Nadie esperaba que dicha presentación la hiciera desde su finca en Palenque.

Noviembre ha sido un mes difícil para el gobierno, sobre todo porque se ha puesto en evidencia la estrategia para ejecutar un “golpe blando” en contra de la Sheinbaum Pardo.

Es claro que el ex presidente escogió esta coyuntura para su aparición en redes sociales. Los tres motivos que él presentó “para volver a salir a las calles”, corresponden a las estrategias de un “golpe blando”: amenaza a la democracia, los ataques a la mandataria y la violación a la soberanía nacional.

El mensaje es claro y es para la extrema derecha, que ejecuta esta estrategia: ni fraude electoral por la oposición, ni ataques directos a la figura presidencial hoy representada por la doctora Sheinbaum, ni intervención extranjera para favorecer el regreso de los neoliberales de derecha.

La reaparición de López Obrador manda, además, otros mensajes: él es el fundador del movimiento y en autor del proyecto de la 4T, su retiro no significa desligarse de su proyecto sino defenderlo; no quiere ser caudillo, pero sabe que debe defender el cambio que inició en el país, y saldrá a la calle si el proyecto está en peligro.

Retazos

La Internacional Socialista acaba de expulsar al PRI, partido que formaba parte de esa organización desde 2003, por haber abandonado los principios de la Social Democracia, y haber dado un giro hacia la extrema derecha.

Desde la pérdida del poder en 2018, el tricolor ha experimentado caída tras caída; pero el declive se ha acelerado con el liderazgo de Alejando “Alito” Moreno. El panteón político tiene para el PRI una fosa junto a la del PRD.

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Daniel Aguilar
Daniel Aguilar

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