México prohíbe los vapeadores: una decisión histórica y polémica

Redacción
Ciudad de México.

La Cámara de Diputados aprobó el martes 9 de diciembre, una reforma de alto impacto para la salud pública en México, al prohibir totalmente el uso, venta y distribución de vapeadores y cigarrillos electrónicos.

Con 324 votos a favor de la mayoría de la 4T y 129 en contra de la oposición, el dictamen, enviado por la presidenta Claudia Sheinbaum, modifica la Ley General de Salud, y endurece el marco legal respecto a estos dispositivos, ampliamente consumidos por la población joven.

La reforma establece penas de uno a ocho años de prisión para quienes comercialicen vapeadores, y multas que van de 100 a 2 mil UMAs, equivalentes a entre 11 mil 314 y 226 mil 280 pesos, dependiendo de la gravedad de la infracción.

¿Qué incluye la prohibición?

El dictamen va más allá de restringir el consumo en espacios cerrados: prohíbe todas las actividades vinculadas con vapeadores y cigarrillos electrónicos en todo el territorio nacional. Esto incluye su fabricación, importación, exportación, almacenamiento, distribución, transporte con fines comerciales, venta y suministro, así como cualquier forma de publicidad o propaganda.

La ley define estos productos como dispositivos, mecánicos, electrónicos o de cualquier tecnología, utilizados para calentar, vaporizar o atomizar sustancias tóxicas, con o sin nicotina. Para el Legislativo, el vapeo constituye una amenaza directa a la salud pública, especialmente entre la juventud, sector donde su consumo ha crecido rápidamente en los últimos años.

La reforma también fortalece las atribuciones de la Secretaría de Salud (SSa), para impulsar políticas públicas orientadas a reducir la dependencia a estos dispositivos, proteger a grupos vulnerables y mejorar la infraestructura del sistema sanitario.

Debate político: ¿protección o incentivo al mercado ilegal?

Durante la discusión, la oposición acusó al oficialismo de “abrirle la puerta al crimen organizado”, al eliminar cualquier posibilidad de regulación legal. Señalaron que la prohibición absoluta podría fortalecer redes clandestinas.

La diputada Iraís Reyes, de Movimiento Ciudadano, aseguró que “no regular un producto que la gente ya consume, es igual a más mercado negro”, al tiempo que calificó de incoherentes a los legisladores que apoyaron la medida, pese a ser consumidores. A pesar de las críticas, el bloque mayoritario defendió la decisión como una acción necesaria para proteger la salud pública, y prevenir nuevas dependencias entre jóvenes. Con esta votación, México entra en una nueva etapa en la regulación de dispositivos electrónicos para fumar.

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Daniel Aguilar
Daniel Aguilar

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