
Por Nicolás Dávila Peralta
El gobernador Alejandro Armenta Mier, dio a conocer los logros de su primer año de gobierno y refrendó su voluntad de continuar su gestión bajo los principios del Humanismo Mexicano, como base de la Cuarta Transformación, buscando siempre el bienestar de los poblanos.
El informe desglosó las actividades del primer año de gestión, con base en tres pilares de gobierno: seguridad, justicia y riqueza comunitaria. Mismos que dan origen a cinco ejes de gobierno: Humanismo con bienestar; Prosperidad y estabilidad económica; Estado de derecho, seguridad y justicia; Desarrollo urbano y crecimiento sostenible; y Gobierno transformador y de resultados.
En el primer eje, informó sobre los avances en educación, salud, programas de bienestar, cultura, pueblos originarios y deporte. En el segundo se refirió al apoyo al campo, la economía y el turismo. Los temas de gobernabilidad, seguridad pública y coordinación interinstitucional se abordaron en el tercero; en tanto que el cuarto eje tocó las acciones para el cuidado del medio ambiente, la infraestructura y la movilidad y transporte. Y el último eje comprendió lo referente al gobierno, el combate a la corrupción y la comunicación.
Entre los aspectos que destaca el informe se encuentran la transformación de los bachilleratos generales a técnicos, los apoyos para el campo, la pronta respuesta ante los desastres provocados por las intensas lluvias, la coordinación de los tres niveles de gobierno para garantizar la seguridad y la paz, así como las acciones para la resolución pacífica de conflictos, y la disminución de las acciones que conducen al linchamiento de presuntos delincuentes.
El gobernador Armenta Mier destacó que el acto de informar “es un acto de rendición de cuentas que forma parte de la etapa final del ciclo presupuestario, y representa un acto que fortalece nuestra democracia, pues supone abrir las puertas del gobierno a la mirada pública, de poner sobre la mesa las decisiones, los aciertos y también las restricciones que acompañan al ejercicio del poder”.
Desde su perspectiva, la misma de la democracia participativa, rendir un informe no es únicamente cumplir con una disposición legal, sino una forma de mantener un diálogo con el pueblo, porque es a él a quien se dirige el informe, porque las acciones de gobierno deben traducirse en el bienestar de la población.
Sin duda, Puebla ha avanzado en muchos aspectos, gracias a un gobierno que ha asumido que la función del mandatario es trabajar para el bienestar de la población, con la convicción de que el poder es temporal, pero tiene su sentido pleno en el servicio.
Aún hay muchos retos, pero se camina en dirección correcta y con la voluntad plena de hacer realidad los tres pilares de gobierno: seguridad, justicia y riqueza comunitaria.

La derecha avanza
El declive del neoliberalismo en América derivó en el surgimiento de gobiernos de izquierda y centro izquierda, a partir de la llegada al poder de Hugo Chávez en Venezuela, quien a su muerte fue sustituido por Nicolás Maduro. A él siguieron Evo Morales en Bolivia, Luis Ignacio Lula en Brasil, José Mujica en Uruguay. En 2018, Andrés Manuel López Obrador asumió la presidencia de México.
Sin embargo, desde 2019 se ha iniciado un nuevo ascenso de la derecha, que hoy amenaza con detener el avance de la izquierda con gobiernos más radicales que aquéllos de la época neoliberal. Hoy, los gobiernos de derecha parten de la idea de que los gobiernos progresistas son de inspiración comunista, que atentan contra la libertad, la democracia, la propiedad privada y la familia.
Un rápido recuento de los países que hoy tienen gobiernos de extrema derecha, debe ser una voz de alerta para toda América: El Salvador (desde 2019), Argentina (2023), Paraguay (2023), Ecuador (2923), Perú (2025) y Bolivia (2025). En Honduras el conflicto poselectoral se ha generado por el apoyo de Estados Unidos al derechista Nasri Asfura, y en Chile ha obtenido el triunfo José Antonio Kast, un político defensor de la dictadura de Augusto Pinochet.
Este avance de la derecha más radical en el continente tiene muchas causas; una de ellas es la reacción a nivel internacional de las organizaciones conservadoras, ante este avance de la izquierda, desde dos frentes: la derecha europea, sobre todo la española, y el conservadurismo de origen estadounidense.
Ambos han desarrollado estrategias orientadas a ganar el voto a través de campañas de desinformación y miedo, estrategia fortalecida con la llegada de Donald Trump al gobierno de Estados Unidos, y la resurrección de la doctrina Monroe: “América para los americanos”.
Es claro no sólo el apoyo a gobiernos de derecha, evidente en la Argentina de Milei o El Salvador de Bukele, sino la intervención directa en los procesos electorales, como en Honduras, y el reclamo como propiedad estadounidense de los recursos petroleros de Venezuela. No obstante, hay otra causa que debe ser una alerta roja para el gobierno de México: los errores de los gobiernos de izquierda.
En el caso de Chile, país que viene de una de las dictaduras más sangrientas del continente, la de Augusto Pinochet, quien tomó el poder tras el asesinato del presidente Salvador Allende en 1973; con el apoyo de Estados Unidos, la izquierda gobernante no fue capaz de consolidar su proyecto ni de crear en el pueblo conciencia de su pasado, de tal modo que hoy votaron mayoritariamente por un partidario de la dictadura.
En México, la derecha aparentemente carece de proyecto de nación, da la impresión de estar perdida, con un discurso hueco, basado en mentiras, diatribas, provocaciones. Sin embargo, Morena parece no darse cuenta que esta conducta de la derecha, forma parte de la estrategia internacional que ha rendido buenos frutos en Argentina, Bolivia y hoy en Chile.
En nuestro país, habrá que poner atención a las gestiones de gobiernos morenistas, principalmente municipales, y a la conducta de legisladores y funcionarios de los tres niveles de gobierno que mantienen los vicios del priismo; sus errores contribuyen a la campaña de la derecha.
Si a esto se une la ignorancia de la historia reciente de nuestro país, tanto de jóvenes como de adultos, se ofrece a la derecha la oportunidad de repetir la historia de Porfirio Díaz, los errores del neoliberalismo del PRI y el PAN, y la política de represiones sangrientas de Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría. Habrá que estar atentos a los resultados de las elecciones intermedias del 2027.





