La Corte Suprema de Estados Unidos resolvió el martes 23 de diciembre bloquear el intento del expresidente Donald Trump de desplegar a la Guardia Nacional en la ciudad de Chicago, al determinar que no existía base legal para autorizar esa medida. Con la decisión, el máximo tribunal dejó firme el freno que ya habían impuesto cortes inferiores.
El caso se originó cuando Trump buscó enviar tropas para reforzar la seguridad en Chicago, en medio de protestas y tensiones vinculadas a operativos federales, especialmente en materia migratoria. Los jueces concluyeron que no se acreditó una situación excepcional, como una rebelión o la incapacidad de las autoridades locales para mantener el orden.
El fallo marca un límite al uso de fuerzas militares en tareas de seguridad interna y representa un revés político y legal para Trump, al restringir el alcance del poder federal frente a gobiernos estatales y municipales.





