**Aporta millones de pesos, y emplea a más de 54 mil personas en Puebla y Morelos**

Juan Rubio
Chietla, Pue.
Con la zafra 2025-2026 en marcha desde el 13 de noviembre pasado, el Ingenio de Atencingo se consolida como uno de los ejes centrales de la agroindustria azucarera en México. Bajo la gerencia general de José de Jesús Rodríguez Carrillo, la instalación ubicada en el municipio de Chietla impulsa no solo la producción nacional de azúcar, sino también el desarrollo socioeconómico de una amplia región, que abarca el suroeste de Puebla y el norte de Morelos.
Según estimaciones oficiales, al cierre del primer semestre de 2025, el ingenio aportó alrededor de mil 300 millones de pesos a la agroindustria cañera del país. Este flujo económico repercute directamente en la economía local, especialmente en la Mixteca poblana, donde miles de familias dependen de la cadena productiva del azúcar.
Además, el complejo se ubicó como el tercer productor nacional de azúcar a principios de este año, con una proyección de molienda diaria de 9 mil toneladas durante la actual temporada.
La operación de la Industrial Azucarera y su extensa red de abasto, generan empleo para cerca de 54 mil personas, según datos reportados en agosto de 2025. Esta cifra incluye desde productores y jornaleros agrícolas, hasta transportistas, técnicos y personal administrativo. La zafra, que marca el periodo de mayor actividad económica en la región, representa el principal ingreso anual para muchos hogares dedicados a la siembra, corte y transporte de caña.
Ante los desafíos climáticos, en particular la escasez de agua, el ingenio y sus aliados productores han implementado estrategias de modernización del riego en los campos cañeros. Estas acciones buscan optimizar el uso del recurso hídrico sin comprometer la productividad. Asimismo, se han incorporado variedades de caña de alto rendimiento y mayor resistencia a condiciones adversas, lo que refuerza la competitividad del sector frente a fluctuaciones del mercado global.
Más allá de la producción de azúcar, el ingenio ha impulsado beneficios colaterales con impacto regional. Históricamente, ha sido promotor de infraestructura vial que conecta comunidades rurales y centros de producción. Actualmente, también se desarrollan proyectos de aprovechamiento de residuos agrícolas, como la elaboración de forraje a partir de puntas de caña y biomasa, destinado al sector ganadero de la zona.
La continuidad de estos esfuerzos, refuerza el papel del Ingenio de Atencingo no solo como centro industrial, sino como actor clave en el desarrollo sostenible y la estabilidad económica de una región estratégica, para la producción agroindustrial del país.







