Abraham Onofre / Información nacional
Durante la noche del 13 de enero, una pipa que transportaba gas LP volcó sobre la autopista México–Querétaro y posteriormente explotó, lo que provocó el cierre total de la vialidad. Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre personas lesionadas ni víctimas mortales derivadas del incidente.
De acuerdo con los primeros reportes, el vehículo circulaba con dirección a la Ciudad de México alrededor de las 20:30 horas, a la altura de los límites entre Jilotepec, Estado de México, y Tepeji del Río, Hidalgo. Por causas aún no determinadas, el conductor perdió el control de la unidad, salió del tramo carretero, volcó y minutos después se registró la explosión.
Tras el siniestro, las autoridades activaron los protocolos de emergencia correspondientes y se habilitó al IMSS Edomex Oriente para la atención de posibles personas lesionadas. Asimismo, se iniciaron las investigaciones para esclarecer los hechos y deslindar responsabilidades.
Este incidente ocurre a menos de cuatro meses de la explosión registrada en el Puente de la Concordia, en Iztapalapa, lo que vuelve a poner en evidencia los riesgos asociados al transporte de materiales peligrosos por las principales vías del país.





