**La suspensión de visas redefine la migración legal y enciende alertas regionales**

Michelle López
Información internacional.
Estados Unidos suspendió el procesamiento de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países, una decisión que redefine el panorama de la migración legal, y enciende alertas en América Latina y el mundo.
La medida, anunciada por el Departamento de Estado, entrará en vigor el 21 de enero de 2026, y forma parte de una revisión integral de las políticas migratorias bajo el argumento de reforzar la Seguridad nacional.
De acuerdo con un documento interno citado por la agencia Reuters, el Gobierno estadounidense endurece los filtros, al considerar que los solicitantes de estos países representan un “alto riesgo” de depender de la asistencia pública. El portavoz adjunto del Departamento de Estado, Tommy Pigott, sostuvo que se ejercerá la facultad de negar visas a quienes puedan convertirse en una carga para el erario.
La suspensión afecta a países de África, Asia, Europa del Este, el Caribe y América Latina. En la región latinoamericana quedan incluidos Brasil, Colombia, Cuba, Guatemala, Nicaragua, Haití y Uruguay. Aunque Venezuela no aparece en la lista, la decisión impacta directamente a miles de familias que buscan la reunificación, la residencia permanente o una vía legal para migrar.
El efecto no se limita a los países señalados. Para Estados Unidos, la medida implica una reducción significativa del ingreso de migrantes legales, incluidos trabajadores calificados, estudiantes y familias que históricamente han sostenido sectores clave de la economía. Especialistas advierten que el endurecimiento alcanza incluso a los procesos legales, mientras se intensifican los operativos migratorios y la revisión de antecedentes, incluidas las redes sociales.
El Departamento de Estado informa que más de 100 mil visas han sido revocadas desde el inicio del actual mandato presidencial, consolidando lo que analistas califican como una de las políticas más restrictivas contra la inmigración legal en décadas. El Instituto Cato, advierte que esta suspensión podría impedir el ingreso de alrededor de 315 mil inmigrantes legales en el próximo año.
Para México, la decisión funciona como una señal de alerta. Aunque el país no figura en la lista, el endurecimiento migratorio anticipa mayor presión en las rutas regionales, incremento en la vulnerabilidad de migrantes en tránsito y posibles efectos en la frontera norte. La política deja claro que el cierre no distingue entre migración legal o irregular.
El anuncio ocurre a meses de que Estados Unidos sea coanfitrión del “Mundial de Fútbol 2026” y previo a los “Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028”. Aunque las visas de turismo y negocios no están contempladas en la suspensión, el mensaje es contundente: la migración permanente enfrenta uno de sus momentos más restrictivos.





