– Un nuevo impuesto del 10% a envíos en efectivo y el aumento de deportaciones frenaron el flujo de dólares.
Redacción / Información Internacional.
El endurecimiento de la política migratoria en Estados Unidos durante el segundo mandato de Donald Trump ha comenzado a impactar la economía de los hogares mexicanos. Según datos recientes, las nuevas medidas fiscales y de control fronterizo han reducido los ingresos de 4.5 millones de familias que dependen del envío de dinero desde el país vecino.
El cambio más significativo para el bolsillo de los migrantes entró en vigor este 1 de enero de 2026. Se trata de un impuesto del 10% aplicado a las remesas enviadas a través de efectivo, giros postales o cheques de caja. Este gravamen se deriva de la ley One Big Beautiful Bill, firmada por Trump en julio de 2025, y su costo recae directamente sobre el remitente, sumándose a las comisiones habituales de las empresas de envíos.
A la carga fiscal se une un entorno operativo más estricto. La expansión del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) resultó en más de 390 mil deportaciones durante el primer año de gestión, lo que ha generado inestabilidad laboral en sectores como la agricultura y la construcción, reduciendo la capacidad de ahorro de los connacionales.
Cifras a la baja
El Banco de México reportó que la tendencia de crecimiento en las remesas se ha revertido. Mientras que en años anteriores se registraron aumentos sostenidos, los primeros 10 meses de 2025 mostraron una caída del 5.1%.
El descenso se acentuó hacia finales de año: en noviembre de 2025, los envíos sumaron 5,124 millones de dólares, una baja anual del 5.7%. Además, el volumen de operaciones disminuyó un 7.9% en comparación con el año anterior.





