– El paro busca presionar a la administración de Trump para detener el despliegue de agentes de inmigración.
Redacción / Información Internacional.
Movilizaciones y paros laborales iniciaron este viernes en Los Ángeles y diversos puntos de Estados Unidos como respuesta a las recientes medidas de control de inmigración implementadas en Minnesota.
Aunque las manifestaciones en el centro de Los Ángeles comenzaron de forma pacífica, la situación escaló frente al Centro de Detención Metropolitano. Tras horas de concentración, agentes federales replegaron a una multitud de aproximadamente 200 personas utilizando agentes químicos y fuerza física para dispersar la zona.
La jornada de protesta nacional surge tras los hechos en Minneapolis, donde fallecieron baleados dos ciudadanos estadounidenses: Renee Good y Alex Pretti, ambos de 37 años.
Si bien el foco mediático ha estado en los sucesos de Minneapolis, el sur de California mantiene un clima de tensión constante. Los operativos de inmigración siguen activos diariamente en la región; aunque el alcance de las redadas es menor comparado con el verano anterior, la presencia de agentes continúa en áreas como Boyle Heights y el Distrito de la Moda.
La interacción entre quienes se oponen a las medidas migratorias y los agentes federales ha derivado en enfrentamientos directos, registrándose disparos y lesiones graves en ocasiones anteriores.
El objetivo de los organizadores con este “cierre nacional” es presionar a la administración Trump para detener el despliegue de agentes de inmigración en las ciudades o reducir la intensidad de los choques con los manifestantes.





