Del 8 al 15 de febrero, Teopantlán llevará a cabo la celebración del “Altepeilhuitl”

**Entre flores y danzas, esta festividad ancestral reactiva territorio indígena**

Juan Rubio / Teopantlán, Pue.

La celebración de “Altepeilhuitl”, que se llevará a cabo del 8 al 15 de febrero, ocupará a Teopantlán con actividades religiosas, pirotecnia, jaripeos y danzas de moros y cristianos. Andrés Cervantes Palapa, regidor de Gobernación del municipio, confirmó la realización de la festividad, que congrega a siete barrios en torno a la parroquia de Santiago Apóstol.

La organización corre a cargo simultáneo del Ayuntamiento y la mayordomía de Santiago Apóstol, con participación adicional de San Felipe Neri y el Corazón de Jesús en días específicos. El evento mantiene raíces en la época prehispánica, y hoy se expresa como manifestación religiosa católica con elementos comunitarios.

Origen en ciclos prehispánicos

“Altepeilhuitl” representa una celebración con trazos documentados desde tiempos previos a la llegada española. Cervantes Palapa indicó que investigadores antropólogos realizaron trabajo de campo en Teopantlán, semanas antes de la entrevista, para analizar la amplitud cultural y social del municipio.

Sus hallazgos señalan que el festejo originalmente combinaba componentes religiosos con funciones políticas y económicas, vinculadas a la recolección de “tributos”. La transformación histórica condujo a una expresión meramente religiosa, que conserva estructura comunitaria ancestral. El nombre “Altepeilhuitl” proviene de la lengua náhuatl y significa “fiesta del pueblo”, denominación que persiste en el uso local, pese a la predominancia católica actual.

Estructura de siete barrios

Teopantlán organiza su geografía social en siete barrios, cada uno con iglesia propia y costumbres específicas. A pesar de la convivencia en un mismo territorio, los barrios mantienen autonomía ritual parcial, que converge durante “Altepeilhuitl” en la parroquia central de Santiago Apóstol.

El barrio de San Sebastián, identificado como el de mayor población, asume responsabilidad económica exclusiva para un día de pirotecnia. El resto de la comunidad participa en una “coperacha” colectiva, para financiar castillos y cohetes del primer día festivo. Esta distribución de cargas refleja el sistema de mayordomías tradicional, que regula festividades en comunidades indígenas del centro de México.

Calendario de actividades concretas

El programa festivo distribuye eventos en ocho jornadas continuas. El domingo ocho y lunes nueve de febrero, corresponden a los dos días de pirotecnia: el primero sufragado por aportaciones populares, y el segundo por recursos del barrio San Sebastián. El Ayuntamiento organiza jaripeos en fechas no especificadas durante la semana.

Tres días concentran celebraciones simultáneas, donde el Gobierno local y la mayordomía de Santiago Apóstol realizan misas paralelas, preparan alimentos comunitarios y reciben danzantes en la iglesia, la casa del “téjcali” y la presidencia municipal.

Los danzantes ejecutan coreografías de moros y cristianos, representación teatral de conflictos históricos entre culturas. Visitantes a la parroquia reciben una flor de manos de los mayordomos, gesto simbólico que caracteriza la hospitalidad de la comunidad.

Lengua náhuatl como patrimonio vivo

El municipio de Teopantlán constituye un pueblo originario, que mantiene uso cotidiano del náhuatl. Cervantes Palapa destacó que generaciones anteriores enfrentaron discriminación por hablar la lengua indígena, situación que ha revertido en décadas recientes. Actualmente los habitantes expresan orgullo por su idioma en espacios públicos como Zacatlán, centro comercial regional.

Un corte generacional afecta transmisión lingüística: algunos adultos jóvenes dejaron de aprender náhuatl, por presiones sociales pasadas, aunque niños actuales retoman su uso en hogares. El regidor enfatizó la necesidad de que nuevas generaciones desarrollen capacidad para desenvolverse en náhuatl en actividades cotidianas, no solo como conocimiento académico. Instituciones externas colaboran con programas de revitalización lingüística, en coordinación con autoridades municipales.

Turismo cultural sin vestigios arqueológicos visibles

El funcionario público diferenció Teopantlán de sitios con atracciones arqueológicas abiertas al público. Aunque existen vestigios prehispánicos en el territorio municipal, no cuentan con registro oficial ni acceso turístico. Andrés Cervantes definió a Teopantlán como “pueblo vivo”, que mantiene ciclos culturales continuos en su territorio, en contraste con yacimientos históricos estáticos.

El turismo cultural propuesto se centra en la observación de prácticas comunitarias actuales: ceremonias religiosas, organización barrial, danzas tradicionales y uso de lengua originaria. La festividad del “Altepeilhuitl” funciona como ventana temporal, para que visitantes externos presencien dinámicas sociales indígenas en funcionamiento real. El ritmo de vida lento y la convivencia territorial estable, forman parte del entorno que recibe a los turistas.

Mecanismos de participación comunitaria

La “coperacha” representa el mecanismo económico fundamental para financiar actividades festivas colectivas. Los habitantes aportan recursos monetarios sin intermediarios institucionales, para compra directa de pirotecnia. El sistema de mayordomías asigna responsabilidades rotativas entre familias para organización de misas, preparación de alimentos y logística de danzantes.

Cervantes Palapa mencionó que durante el “Altepeilhuitl” operan al menos tres mayordomías simultáneas: Santiago Apóstol, San Felipe Neri y Corazón de Jesús. El Ayuntamiento complementa estas estructuras tradicionales con organización de jaripeos y Seguridad Pública. Esta coexistencia de autoridades civiles y religiosas refleja modelo de gobernanza comunitaria persistente desde la colonia.

Invitación a presenciar dinámicas reales

Las autoridades municipales extienden invitación formal a familias, jóvenes y turistas nacionales e internacionales, para presenciar el “Altepeilhuitl” entre el ocho y quince de febrero. El regidor subrayó que la experiencia trasciende el entretenimiento: visitantes acceden a expresiones culturales indígenas en contexto funcional. La iglesia parroquial llena sus espacios con flores naturales durante la semana de los festejos.

Los danzantes recorren calles del pueblo con trajes tradicionales, antes de presentarse en recintos oficiales. La distribución gratuita de flores a visitantes simboliza apertura comunitaria. Andrés Cervantes Palapa concluyó que Teopantlán ofrece riqueza biocultural en territorio habitado, no en museo o sitio arqueológico.

La celebración del “Altepeilhuitl” materializa continuidad histórica a través de prácticas cotidianas, que integran fe católica, organización barrial y memoria indígena. La fecha permite observar cómo una comunidad originaria negocia identidad en el presente, sin renunciar a ciclos ceremoniales ancestrales.

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Karen Rojas
Karen Rojas

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