– Los datos sugieren que el enfoque de los operativos abarcó, en gran medida, a individuos sin un perfil de alta peligrosidad.
Redacción / Información Internacional
Durante el primer año de la administración de Donald Trump, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) llevó a cabo cerca de 400,000 detenciones de migrantes. Documentos del Departamento de Seguridad Nacional indican que la mayoría de los arrestados, un 86%, no contaba con antecedentes de crímenes violentos.
El informe, que cubre el periodo del 21 de enero de 2025 al 31 de enero de 2026, revela que menos del 14% de las personas bajo custodia enfrenta acusaciones por delitos de violencia. Los datos sugieren que el enfoque de los operativos abarcó, en gran medida, a individuos sin un perfil de alta peligrosidad.

El análisis de las cifras detalla que cuatro de cada diez detenidos no tenían ningún tipo de antecedente penal. En estos casos, los expedientes registraban únicamente infracciones de carácter civil, tales como haber excedido el tiempo permitido por una visa o encontrarse en el país de manera irregular.
Estas estadísticas coinciden con reportes previos de instituciones académicas, como la UCLA, que ya habían detectado un incremento en los procedimientos de detención contra inmigrantes que carecen de récord criminal.





