– Hasta el pasado 26 de enero se contabilizaban 1,168 agencias policiales con oficiales dispuestos a asistir a ICE
José Gallardo / Información Internacional
Un reciente análisis de datos indica que la cooperación entre las fuerzas de seguridad locales y las autoridades federales de inmigración ha alcanzado niveles históricos. Durante el primer año del segundo gobierno de Donald Trump, los convenios que permiten a las policías locales colaborar con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) registraron un aumento del 950%.
Según cifras presentadas por FWD.us, una organización de carácter no partidista, hasta el pasado 26 de enero se contabilizaban 1,168 agencias policiales con oficiales dispuestos a asistir a ICE. El dato contrasta con las cifras de administraciones anteriores: durante el gobierno de Joe Biden operaban bajo este esquema 135 agencias, mientras que al final del primer mandato de Trump la cifra era de 150.
La administración actual ha instado a las fuerzas del orden a respaldar las operaciones de deportación mediante la reactivación de los denominados “grupos de trabajo”. Este mecanismo autoriza a los agentes locales a detener personas y efectuar arrestos basándose en la sospecha de que se encuentran en el país de manera irregular, integrando estas acciones a su rutina diaria.
A pesar de la expansión de estos acuerdos a nivel nacional, la medida no ha sido aceptada uniformemente. El Departamento de Policía de Dallas rechazó recientemente la propuesta de unirse al programa; la corporación justificó su decisión señalando que asumir estas funciones adicionales podría distraer a sus oficiales de las labores habituales de seguridad pública que tienen asignadas.





