— Esperan miles de peregrinos en honor al Señor de Tejalpita
Karen Rojas / Tehuitzingo, Pue.
A menos de un mes del inicio de la feria patronal de Santa Cruz Tejalpa, habitantes y visitantes ya se preparan para una de las celebraciones religiosas más concurridas de la región. La festividad de este 2026 se llevará a cabo formalmente del 16 al 22 de marzo, teniendo como día principal la noche del viernes 20, cuando se espera la mayor concentración de fieles.

Esta celebración cambia de fecha cada año debido a que corresponde al quinto viernes de Cuaresma dentro del calendario litúrgico, por lo que no siempre coincide con el calendario civil. Sin embargo, la tradición se mantiene firme y convoca a miles de devotos.
Uno de los momentos más significativos es la procesión principal, que se extiende por aproximadamente 12 horas continuas. El recorrido inicia a las 18:00 horas del viernes y concluye alrededor de las 06:00 horas del sábado. Durante este trayecto, hermandades y feligreses avanzan de espaldas para mantener la vista fija en la imagen del Señor de Tejalpita, mientras recorren las cuatro ermitas ubicadas en las principales calles de la comunidad.
Entre los pobladores persiste la creencia de que el santo patrono “decide” si realiza o no el recorrido. A lo largo de los años, la procesión ha sido suspendida en algunas ocasiones por condiciones climatológicas adversas, como lluvias intensas o fuertes vientos, priorizando la seguridad de la imagen y de los asistentes.

La fiesta es considerada una de las más importantes de la Mixteca poblana e incluso con alcance nacional. Cada año arriban peregrinos procedentes de estados como Oaxaca, Guerrero, Estado de México y Ciudad de México, muchos de los cuales recorren largas distancias a pie, en bicicleta o motocicleta como muestra de fe.
Habitantes han señalado en redes sociales que las cifras tradicionales de 10 mil, 15 mil o incluso 20 mil visitantes resultan insuficientes para dimensionar la afluencia real. Para este año estiman la llegada de hasta 150 mil personas entre las semanas previas, los días centrales y el periodo posterior a la festividad.
Aunque la celebración se centra principalmente en actos religiosos —sin incluir jaripeos ni bailes en estas fechas—, el incremento de visitantes ha comenzado a presionar la infraestructura local. Vecinos advierten que servicios como agua y energía eléctrica suelen verse rebasados debido a la limitada capacidad de un poblado que, fuera de temporada, mantiene una población reducida.





