
Hablemos de Migración
José Placido Jiménez Amigón, presidente de CIME-México USA
Hoy hablaremos de nuestra identidad… ser indígena es un gran honor y me llena de mucho orgullo, y caminaré con la cabeza en alto por el amor a mi herencia.
En los Estados Unidos existen indígenas que hablan nuestra lengua; de Chiapas el “chontal”, Guerrero náhuatl y tlapaneco, Puebla mixteco, así como otros lenguajes del norte de nuestro estado rarámuri de Chihuahua, y esto lo digo por amor a mi herencia.
Caminando por la famosa Quinta Avenida cuando vas a New York, vez a los “triquis” tejer sus huipiles, y nuestros indígenas son tan inteligentes que hablan su lengua nativa, como español y se comunican en inglés; somos gente ancestral, tenemos que trabajar en preservar nuestras raíces en un país que no es el nuestro, nuestra lengua materna y nuestra identidad.
No tenemos que permitir que nos usen, porque nosotros no somos objetos para que solo nos tomen como unos simples títeres, eso sí que no tenemos que permitirlo, nosotros somos la herencia de nuestros hijos, presente y futuro. Aunque hemos radicado por más de 50 años en USA, no tememos a una deportación, porque sabemos que llegaremos a la tierra que nos vio nacer.
Ojalá y podamos empezar a entender quiénes somos, y nuestra responsabilidad es mayor al estar en un lugar que nos toca doble trabajo, porque el estar lejos de nuestro lugar de origen, de la familia, nos aleja de nuestra identidad y es tiempo de volver a saber quiénes somos, para saber a dónde vamos.
Quiero compartir la gran felicidad de pertenecer al gobierno indígena y afro-mexicano de México, así como los 5 grupos minoritarios que son: discapacitados, LGBT, migrantes, indígenas y afrodescendientes.
Estamos trabajando estos 5 grupos minoritarios por la justicia de la comunidad. Nuestros hermanos migrantes indígenas estacionados en USA han hecho contacto directo con los hermanos indígenas del norte, y han hecho alianza con indios siuox, navajos, cherokees, chuutaw, chippewa, apaches, que son desde Alaska hasta Oklahoma, y principalmente los navajos, que tienen su asentamiento en Arizona, Nuevo México y Utah.





