**Con orgullo sureño y por amor a su madre, Héctor Toledano llevó a Puebla al nacional de fisicoculturismo**
Entrevista: Cristina Morales – Redacción: Michelle López / Izúcar de Matamoros, Pue.
Desde el corazón de la Mixteca poblana, un nombre resonó con fuerza en el fisicoculturismo nacional: Héctor Toledano, originario del municipio de Chietla, quien se consagró con el doble absoluto en el “Mr. Novato 2026 Estatal”, y logró representar a Puebla en el máximo escenario para principiantes y novatos del país.
El sábado 14 de febrero, en el Gimnasio Miguel Hidalgo de la ciudad de Puebla, el atleta de 34 años de edad, conquistó el escenario al obtener el “Absoluto Classic Physique Novatos” y el “Absoluto Físico Varonil Novatos”, consolidándose como uno de los competidores más destacados de la jornada.


En una fecha que simboliza el amor, Héctor convirtió cada pose y cada rutina en un homenaje silencioso a la persona que más lo inspira: su madre.
Con ese resultado aseguró su lugar en la 12ª edición de “Mr. México Principiantes y Novatos”, celebrada del 27 de febrero al 1° de marzo en el Palacio de los Deportes, en la Ciudad de México, donde representó con orgullo a Puebla y a la región Mixteca.
Este logro no fue casualidad. Toledano suma más de cuatro años dentro del fisicoculturismo, un deporte que demanda constancia, sacrificio y disciplina absoluta. Durante el último año, participó en distintos certámenes, entre ellos el “Mr. Lobos BUAP”, fortaleciendo su preparación competitiva y su presencia en el ámbito estatal.


Detrás del físico trabajado y la seguridad sobre la tarima, existe una motivación más grande que cualquier trofeo. Su madre enfrenta actualmente una batalla contra el cáncer, y Héctor decidió convertir su carrera deportiva en una causa: recaudar recursos para apoyar su tratamiento y acompañarla en este proceso.
Agradece el respaldo incondicional de su familia y el acompañamiento de su coach, Wilian Bravo, quien ha sido pieza clave en su formación física y mental.

Hoy, el nombre de Chietla quedó marcado en el escenario nacional. Más allá de las medallas, Héctor Toledano demostró que el deporte también es amor, resiliencia y esperanza. Su historia no solo representa músculo y disciplina; representa orgullo sureño y la fuerza de un hijo que compite por algo más grande que él mismo.





