¿Quién fue “El Mencho”?

Michelle López
Información nacional.

Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, nació el 17 de julio de 1966 en Aguililla, Michoacán. Pasó de ser un joven de la región de Tierra Caliente, a convertirse en el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), una de las organizaciones criminales más poderosas y violentas de México. Durante años fue uno de los hombres más buscados por México y Estados Unidos, que ofrecía hasta 15 millones de dólares por información para capturarlo.

De migrante a jefe criminal

En los años 80 migró a Estados Unidos. Fue detenido por delitos relacionados con drogas y, tras cumplir una condena por distribución de heroína, fue deportado. A su regreso a México trabajó como policía municipal en Jalisco, pero pronto se integró al Cártel del Milenio, vinculado a la familia González Valencia, conocidos como “Los Cuinis”.

Tras la fragmentación de ese grupo en 2010, Oseguera Cervantes tomó el control de una facción, que evolucionó hasta convertirse en el CJNG. Su ascenso fue rápido y violento: aprovechó vacíos de poder, rompió alianzas y consolidó una estructura propia, basada en disciplina interna, expansión territorial y uso extremo de la fuerza.

La construcción de un imperio criminal

Bajo su mando, el CJNG pasó de ser un grupo local en Jalisco y Colima, a tener presencia en casi todo México y operaciones internacionales. Controló rutas para el tráfico de metanfetamina, cocaína, heroína y fentanilo hacia Estados Unidos, además de redes en Europa y Asia.

El grupo también incursionó en la extorsión, robo de combustible, trata de personas y lavado de dinero mediante negocios en agricultura, ganadería y construcción. Su brazo financiero estuvo ligado a “Los Cuinis”, encabezado por su cuñado Abigael González Valencia.

Su esposa, Rosalinda González Valencia, fue detenida por lavado de dinero. Tras años de rumores, se dio a conocer que mantenía una relación sentimental, que habría sido clave para dar con su localización final.

Violencia y alcance

A “El Mencho” se le atribuyeron masacres, emboscadas a fuerzas federales, ataques a funcionarios y bloqueos coordinados en distintos estados. El CJNG llegó a disputar el control territorial al Cártel de Sinaloa y a otros grupos regionales, convirtiéndose en protagonista central de la violencia en entidades como Jalisco, Michoacán y Guanajuato.

Su estructura combinaba poder de fuego, reclutamiento forzado y una red internacional de lavado de dinero. Aunque siempre mantuvo un perfil bajo en lo público, su influencia se extendió a decenas de países.

El último día

El domingo 22 de febrero de 2026, Nemesio Rubén Oseguera Cervantes fue abatido en un operativo militar en Tapalpa, Jalisco. Según reportes oficiales, intentó huir hacia una zona boscosa y murió tras resultar herido.

Paradójicamente, el hombre que movió millones de dólares y controló rutas internacionales, pasó sus últimas horas sin lujos ni escoltas visibles. En el sitio donde fue localizado se encontraron múltiples pastillas para el insomnio. No había banquetes ni privilegios: su final ocurrió en aislamiento y persecución constante.

Una vida sin paz

“El Mencho” tuvo poder, dinero y control territorial. Pero vivió escondido, perseguido por autoridades y traiciones internas. Su historia permite dimensionar el alcance de su figura: no solo fue un capo, sino un actor que influyó en la violencia de un país entero.

Y, pese a todo, su último día refleja una paradoja: quien construyó un imperio basado en el miedo, terminó sin tranquilidad, sin descanso y —según los indicios—, sin paz.

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Daniel Aguilar
Daniel Aguilar

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