La conmemoración tiene sus raíces en movimientos obreros y protestas sociales de mujeres que buscaban igualdad de derechos laborales y políticos a principios del siglo XX.
Redacción / Internacional
El 8 de marzo se estableció como el Día Internacional de la Mujer para visibilizar la trayectoria de movimientos sociales que exigieron mejores condiciones de vida y el reconocimiento de derechos políticos. Esta fecha recuerda las movilizaciones de mujeres trabajadoras en ciudades industriales de Europa y Estados Unidos, quienes denunciaban jornadas laborales extensas y desigualdad salarial.
Uno de los antecedentes históricos ocurrió en 1917 en Petrogrado, hoy San Petersburgo, donde miles de mujeres se manifestaron bajo la consigna de “pan y paz” en el contexto de la Primera Guerra Mundial. Este acontecimiento impulsó cambios sociales que derivaron en la obtención del derecho al voto femenino en esa región.
Con el paso de las décadas, diversas organizaciones adoptaron la fecha para señalar la desigualdad de género. Fue hasta el año 1975 cuando la Organización de las Naciones Unidas (ONU) reconoció oficialmente el 8 de marzo como una efeméride internacional dedicada a la promoción de los derechos humanos de las mujeres.
En la actualidad, la jornada se utiliza para la reflexión y la movilización pública. En países como México, se realizan marchas y actividades para demandar el acceso a oportunidades laborales equitativas, la participación en la toma de decisiones y el fin de la violencia de género. El Día Internacional de la Mujer funciona como un registro de los avances logrados y de los temas pendientes en materia de igualdad.





