Carmela Bravo / Tepeaca de Negrete, Pue
En el municipio de Tepeaca, Puebla existe una imagen religiosa capaz de provocar una devoción desbordada en quienes buscan sanar sus dolencias físicas, se trata del Santo Niño Jesús Doctor de los Enfermos, mejor conocido como el Niño Doctor, cuya festividad es el 30 de abril.


La imagen se encuentra en la parroquia que lleva su nombre, ubicada en el centro de la ciudad de Tepeaca, la imagen mide aproximadamente 12 centímetros y es una advocación de la infancia de Jesús.
Se dice que, “cuando el Niño te sana adquiere un tono pálido, y cuando estás recuperado sus mejillas se sonrojan, señal de que ha cumplido con lo encomendado, como si se tratara de un infante travieso de carne y hueso”, cuentan los feligreses.

Debido a esta tierna historia, miles de peregrinos arriban año con año a Tepeaca cada 30 de abril, Día del Niño, para festejarlo y dar gracias por los favores recibidos.


Los peregrinos llegan a Tepeaca desde distintos puntos de la República Mexicana, incluso del extranjero para venerar a una de la imágenes más queridas de la iglesia católica, y a quien se le atribuyen infinidad de milagros principal de salud, por lo que también es considerado el patrón de los médicos.
Los fieles que deciden ir a rendirle tributo a esta imagen, acceden al templo y tienen que formarse en el atrio de la iglesia para poder estar de cerca de la caja de cristal que lo preserva, muchos llevan consigo juguetes y dulces para el niño.

¿Cuál es la historia del Santo Niño de los Enfermos?
En el año de 1942, el presidente municipal en turno de Tepeaca, acondicionó un edificio anexo al palacio municipal para convertirlo en el hospital municipal llevando por nombre “Guadalupe Castillo de Bautista”.

Dicho funcionario solicitó a la congregación Josefina a cuatro religiosas en calidad de enfermeras para la atención de dicho hospital, mismo que se inauguró el 5 de mayo del mismo año.
Entre las religiosas que llegaron en esa ocasión para la atención de dicho hospital se encontraba la hermana Carmen Barrios Báez, quien traía consigo la imagen del Niño Jesús. La imagen fue regalada a dicha religiosa por sus padres cuando ésta decidió entrar a la orden. A su vez, los padres de la religiosa mencionada habían adquirido a dicha escultura -de un poco más de 50 cm de altura- en la isla de Cuba”.
La fiesta del Niño Doctor fue instaurada en 1961, tras lo cual fue trasladado a la Parroquia de San Francisco de Asís. En 1991, los restos de la religiosa Carmen Barrios también fueron llevados a la capilla que resguarda la figura, como un testimonio de su amor.
Desde entonces, al Niño Doctor se le atribuyen numerosos milagros y leyendas, entre las que se cuenta su constante salida del templo para ayudar a las personas en apuros, hay quienes cuentan que al regresar al templo sus zapatitos están sucios, señal de sus visitas a los enfermos.

