**Estado Unidos dejó de ser opción para ellos**
**Una investigación difundida por la agencia AP reveló un giro histórico en las caravanas migrantes: ya no buscan cruzar la frontera norte, sino sobrevivir en México, donde tampoco todas las ciudades ofrecen certezas**
Por: Michelle López – Fotos: AP Photo / Edgar H. Clemente
La narrativa migratoria en América ha dado un vuelco. De acuerdo con una publicación de la agencia Associated Press (AP), cada vez más migrantes —principalmente haitianos— han dejado de ver a Estados Unidos como meta. La razón es clara: el endurecimiento de políticas migratorias, redadas y restricciones al asilo, han convertido ese trayecto en un camino prácticamente infranqueable.

Tapachula: el punto de quiebre
La ciudad chiapaneca se ha convertido en un espacio de inmovilidad forzada. Migrantes permanecen meses —incluso años— sin respuesta a sus solicitudes. Este fenómeno, que podría definirse como “estasis migratoria” (condición de permanencia obligada sin resolución legal), genera frustración y empuja a las caravanas a reconfigurar su rumbo.
A esto se suma la precariedad: falta de empleo, rentas elevadas y condiciones de vida limitadas. La salida, entonces, no es hacia el norte, sino hacia el interior del país.

Ni EU ni CDMX: nuevos destinos, mismas incertidumbres
Aunque ciudades como Monterrey o Tijuana aparecen como nuevas alternativas, la realidad es más compleja. Incluso la Ciudad de México (CDMX) ha dejado de ser una opción viable para muchos, debido a la saturación de servicios y el aumento en el costo de vida.
Entre 2020 y 2024, más de 127 mil haitianos solicitaron asilo en México, representando cerca de una cuarta parte del total de solicitudes. Este dato evidencia un cambio estructural: México ya no es solo un país de paso, sino un territorio de destino, aunque sin condiciones plenamente garantizadas.

Caravanas detenidas: el límite territorial
Durante el actual Gobierno federal, al menos 18 caravanas han salido de Tapachula, pero ninguna ha logrado avanzar más allá de Oaxaca. Muchas se disuelven tras negociaciones con autoridades migratorias, en un proceso que algunos especialistas describen como “contención negociada” (mecanismo institucional para dispersar movilizaciones sin resolver el fondo del problema).
La propuesta de la IBERO: integrar, no contener
Frente a este panorama, la Universidad Iberoamericana (IBERO), a través de su Programa de Asuntos Migratorios (Prami), plantea un cambio profundo: abandonar el enfoque de control y construir una política de integración.

La propuesta es clara y urgente: Garantizar acceso a empleo, educación y servicios financieros. Reconocer derechos sin importar el estatus migratorio. Eliminar la militarización en la gestión migratoria. Combatir la discriminación mediante políticas educativas y sociales.
Este enfoque apuesta por la “integración estructural” (incorporación plena de las personas migrantes en la vida económica y social del país), entendiendo que la migración no es una crisis temporal, sino una realidad permanente.





