Calor en México se extiende hasta octubre

-Altas temperaturas persistirán hasta otoño con variaciones regionales y fenómenos climáticos globales

Redacción / Información nacional.

El calor en México no solo llegó para quedarse unos meses: su presencia se extiende por más de medio año y, en 2026, estará marcada por condiciones climáticas que intensificarán sus efectos. Aunque los frentes fríos aún aparecen de forma aislada, el aumento sostenido de la temperatura ya es evidente en distintas regiones del país, donde el ambiente seco y la radiación solar elevan la sensación térmica.

De acuerdo con el comportamiento climático habitual, la temporada de calor inicia oficialmente con el equinoccio de primavera, alrededor de la tercera semana de marzo. Sin embargo, en la práctica, el incremento térmico comienza a percibirse desde finales de febrero, particularmente en el norte y sureste, mientras que en el centro del país el impacto se vuelve más notable conforme avanza abril.

Abril y mayo destacan como los meses más intensos, debido a la ausencia de lluvias y la acumulación de calor. Posteriormente, durante el verano, las altas temperaturas se combinan con humedad, generando un ambiente más sofocante. A este periodo se suma la canícula, que ocurre entre julio y agosto, cuando las lluvias disminuyen temporalmente y el calor vuelve a repuntar, sobre todo en regiones del centro, sur y sureste.

Contrario a la creencia común, el calor no concluye al terminar el verano. En México, las altas temperaturas suelen prolongarse hasta la primera semana de octubre. Septiembre mantiene registros elevados en buena parte del territorio, incluso con la presencia de lluvias, lo que retrasa el descenso térmico.

Para 2026, los fenómenos climáticos globales jugarán un papel determinante. El inicio del año estuvo influenciado por La Niña, asociada a condiciones más secas y calurosas, lo que favorece olas de calor más marcadas. Conforme avance el año, se prevé la transición hacia El Niño, fenómeno que podría traer temperaturas superiores a lo habitual, lluvias irregulares y mayor actividad ciclónica en el Pacífico.

Esta combinación anticipa un año con contrastes climáticos y periodos prolongados de calor. Ante este panorama, especialistas recomiendan mantener medidas básicas como la hidratación constante, evitar la exposición prolongada al sol y atender señales del cuerpo ante el agotamiento térmico.

Así, el calor en México no responde únicamente al calendario, sino a una interacción compleja entre estaciones, regiones y fenómenos globales que, en 2026, apuntan a un periodo más largo e intenso de lo habitual.

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Juan Rubio
Juan Rubio

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