Trump advierte que tomará Cuba

**La tensión entre Washington y La Habana, escala con medidas económicas sin precedentes y advertencias de intervención, que reavivan décadas de conflicto**

Redacción / Información internacional.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que amplía de forma drástica las sanciones contra Cuba, enfocándose en sectores estratégicos como energía, minería, defensa y servicios financieros.

La medida no solo afecta al gobierno cubano, sino también a cualquier persona o empresa, incluidas extranjeras, que tenga vínculos económicos con la isla. Esto implica el congelamiento de activos en territorio estadounidense, y sanciones a bancos internacionales que faciliten operaciones con Cuba, una política de carácter “extraterritorial” (cuando un país aplica sus leyes más allá de sus fronteras).

Desde la Casa Blanca se justificó la decisión, al señalar que Cuba representa una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional estadounidense.

Además de las sanciones, Trump elevó el tono, al asegurar que Estados Unidos podría “tomar Cuba casi inmediatamente”, incluso mencionando el posible despliegue de un portaviones.

Estas declaraciones colocan el conflicto en un nivel delicado, cercano a una “escalada” (incremento progresivo de tensión, que puede derivar en conflicto mayor), lo que ha generado preocupación internacional.

El gobierno cubano reaccionó con firmeza. El canciller Bruno Rodríguez Parrilla calificó las sanciones como “ilegales y abusivas”, denunciando que constituyen un castigo colectivo contra la población.

Por su parte, el presidente Miguel Díaz-Canel rechazó las amenazas militares y afirmó: “El miedo no come aquí”, en un mensaje de resistencia durante las movilizaciones del 1° de mayo en La Habana. El mandatario también acusó a Washington de actuar con “conducta intimidatoria” (uso de presión o amenazas para imponer decisiones), y llamó a la comunidad internacional a pronunciarse.

Las nuevas sanciones representan un cambio significativo, porque afectan directamente a empresas y bancos fuera de Estados Unidos. Especialistas advierten que compañías energéticas, mineras y financieras ahora quedan expuestas, incluso si antes operaban separadas del sistema estadounidense.

Esto podría aislar aún más a Cuba del sistema financiero internacional, dificultando inversiones, comercio y acceso a divisas. Además, Washington vinculó las medidas al incremento migratorio, señalando que más de 850 mil cubanos han llegado a Estados Unidos en los últimos años.

El conflicto entre ambos países no es nuevo. Desde la década de 1960, tras la Revolución encabezada por Fidel Castro, Estados Unidos mantiene un embargo económico contra la isla.

Este sistema de sanciones ha limitado durante décadas el acceso de Cuba a mercados internacionales, tecnología y financiamiento, contribuyendo a una economía restringida, con escasez de productos básicos y dependencia del Estado.

El endurecimiento actual representa un “recrudecimiento” (aumento de severidad) de esas políticas, en un contexto donde la isla ya enfrenta crisis energética, inflación y dificultades sociales.

La combinación de sanciones más duras y amenazas militares, abre un nuevo capítulo en la relación entre ambos países. Mientras Estados Unidos busca aumentar la presión, Cuba apuesta por la resistencia interna y el respaldo internacional.

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Karen Rojas
Karen Rojas

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