Soldado israelí detenido con embriones humanos en Chipre

-Investigación apunta a clínica irregular de fertilidad en Nicosia ocupada

Redacción / Internacional.

Un soldado israelí de 24 años fue detenido en el aeropuerto ilegal de Tymbou, en el norte ocupado de Chipre, luego de que autoridades localizaran cuatro embriones humanos dentro de su equipaje durante una revisión de seguridad previa a un vuelo internacional.

El caso, que ya es investigado por autoridades de la ocupada Nicosia, involucra presuntas violaciones a las normas que regulan el traslado de células, tejidos y órganos humanos, además de posibles operaciones irregulares relacionadas con tratamientos de fertilización in vitro.

De acuerdo con información difundida por el medio turcochipriota Kibris Postasi, el militar israelí se disponía a viajar al extranjero cuando personal aeroportuario detectó material biológico sospechoso en su equipaje.

Durante la inspección fueron encontrados cuatro embriones almacenados en tubos separados dentro de un contenedor especializado identificado como “Life Pack”, el cual contaba con un número de referencia utilizado habitualmente para el transporte controlado de material médico sensible.

Tras el hallazgo, el hombre fue arrestado y posteriormente presentado ante el llamado tribunal de distrito de la ocupada Nicosia. El juez a cargo autorizó una orden de detención de dos días mientras continúan las investigaciones para determinar el origen y destino de los embriones.

Según lo expuesto durante las diligencias judiciales, los embriones presuntamente provenían de una clínica de fertilización in vitro que operaba sin autorización oficial en la parte ocupada de Nicosia. Las autoridades confiscaron el material como evidencia.

La policía también informó ante el tribunal que el detenido rindió una declaración de manera voluntaria, aunque no se han dado a conocer detalles sobre el contenido de su testimonio ni si existen más personas involucradas en la operación.

Hasta el momento, las autoridades no han precisado si el traslado tenía fines médicos, comerciales o vinculados con procedimientos clandestinos de reproducción asistida.

El caso ha generado atención internacional debido a la nacionalidad del detenido y porque ocurre en un contexto donde redes sociales y grupos activistas han vuelto a difundir acusaciones relacionadas con tráfico de órganos y extracción ilegal de tejidos humanos en Medio Oriente.

En los últimos meses, distintas publicaciones en plataformas digitales han retomado antiguas acusaciones contra Israel sobre presuntas prácticas de extracción de órganos a palestinos fallecidos. Varias de estas versiones se viralizaron después del conflicto iniciado tras los ataques del 7 de octubre de 2023.

Algunas figuras públicas y activistas pro palestinos compartieron contenidos relacionados con estas acusaciones. Entre ellas, la modelo Gigi Hadid republicó un video en Instagram donde se afirmaba que Israel recolectaba órganos de palestinos muertos.

Sin embargo, especialistas e investigaciones oficiales han señalado que muchas de esas afirmaciones derivan de teorías conspirativas construidas a partir de casos reales ocurridos décadas atrás, aunque sin pruebas de una política sistemática dirigida específicamente contra palestinos.

Uno de los antecedentes más citados surgió en 2009, cuando el tabloide sueco *Aftonbladet* publicó un reportaje del periodista Donald Boström insinuando que soldados israelíes y palestinos fallecidos eran utilizados para extracción ilegal de órganos.

El artículo provocó tensiones diplomáticas entre Suecia e Israel y alimentó múltiples teorías sobre supuestos asesinatos con fines de tráfico de órganos. Posteriormente, el propio Boström reconoció que no contaba con pruebas concluyentes, aunque defendió la necesidad de investigar.

Las controversias tenían como referencia principal al Instituto Forense Abu Kabir, en Israel, donde durante las décadas de 1990 y 2000 sí ocurrieron extracciones de órganos y tejidos sin autorización de familiares.

Las investigaciones determinaron que esas prácticas afectaron tanto a civiles israelíes como palestinos, soldados israelíes y trabajadores extranjeros cuyos cuerpos llegaban a la morgue.

El entonces director del instituto, el patólogo Yehuda Hiss, fue señalado por supervisar dichas prácticas y finalmente fue removido de su cargo en 2012 tras diversos escándalos relacionados con el manejo de cadáveres.

No obstante, informes oficiales israelíes concluyeron que no existían pruebas de ataques específicos contra palestinos ni de una política estatal orientada a extracción selectiva de órganos.

En 2010, Israel confirmó oficialmente que el Instituto Abu Kabir dejó de realizar extracciones sin consentimiento y que se endurecieron los lineamientos legales para la obtención de órganos de personas fallecidas.

Pese a ello, diversas publicaciones y activistas continúan retomando antiguas entrevistas y documentos relacionados con Abu Kabir para sostener acusaciones sobre presuntas prácticas sistemáticas.

Entre noviembre y diciembre de 2023 circularon nuevas publicaciones donde activistas denunciaban supuestos “bancos de piel” y extracción de órganos en Gaza. Algunas organizaciones expresaron preocupación sobre posibles irregularidades, aunque reconocieron que no existían pruebas forenses concluyentes y que las acusaciones eran especulativas.

Mientras tanto, la investigación en Chipre ocupado continúa centrada en esclarecer cómo llegaron los embriones al aeropuerto de Tymbou, cuál era el propósito de su traslado y qué papel desempeñaba la clínica señalada por operar sin autorización en la ocupada Nicosia.

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Juan Rubio
Juan Rubio

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