-Washington endurece medidas internas en medio de tensiones por Oriente Medio.
Redacción / Internacional.
El Departamento de Defensa de Estados Unidos elevó al nivel “crítico” la amenaza de contrainteligencia relacionada con Israel, de acuerdo con reportes difundidos por NBC, en medio de tensiones políticas y militares vinculadas a Oriente Medio y las diferencias entre Washington y el gobierno de Benjamin Netanyahu.
Según la información revelada, la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA) habría modificado recientemente la clasificación de riesgo tras detectar presuntos intentos de vigilancia e interés por conocer deliberaciones internas de la administración de Donald Trump relacionadas con Irán y otros conflictos en la región.
El reporte señala que un documento interno de siete páginas incluye incidentes específicos que llevaron a reforzar las alertas de seguridad y aumentar las restricciones para funcionarios y diplomáticos estadounidenses que sostengan encuentros oficiales con representantes israelíes.
Aunque el Pentágono evitó emitir comentarios oficiales, la Casa Blanca rechazó la información y calificó el contenido como falso. Por su parte, la embajada de Israel en Washington negó que existan operaciones de espionaje contra funcionarios estadounidenses.
“Israel no recopila información de inteligencia sobre entidades estadounidenses ni sobre funcionarios del gobierno”, afirmó un portavoz diplomático citado en los reportes.
La tensión surge en un contexto marcado por desacuerdos sobre la política hacia Irán y las operaciones militares israelíes en Líbano. Medios estadounidenses señalaron recientemente diferencias entre Donald Trump y Benjamin Netanyahu respecto a posibles acciones militares y negociaciones en la región.
Especialistas consideran que el endurecimiento de medidas de contrainteligencia podría generar mayores controles administrativos y restricciones en programas conjuntos de defensa y tecnología entre ambos países, cuya cooperación militar está respaldada por acuerdos multimillonarios.
El antecedente del caso Jonathan Pollard, condenado en 1987 por espiar para Israel, continúa siendo una referencia dentro de los organismos de seguridad estadounidenses al momento de evaluar riesgos relacionados con intercambio de información sensible.
Pese al aumento de alertas internas, funcionarios citados por medios estadounidenses sostuvieron que la cooperación estratégica entre ambos países continúa vigente y no enfrenta riesgos inmediatos de ruptura.





