**Países impulsarán investigación, prevención y diagnóstico temprano**

Redacción
Información internacional.
Los líderes de las principales economías del mundo acordaron reforzar la cooperación internacional para acelerar la investigación científica y mejorar la atención médica relacionada con el cáncer, durante la cumbre del Grupo de los Siete (G7) celebrada en Évian, Francia.
La iniciativa fue respaldada por los gobiernos de Estados Unidos, Francia, Alemania, Italia, Reino Unido, Canadá, Japón y la Unión Europea, así como por representantes de Brasil, Egipto, India, Kenia y Corea del Sur, invitados al encuentro internacional.
A través de una declaración conjunta, los participantes señalaron la necesidad de ampliar las acciones destinadas a la prevención, detección y tratamiento de la enfermedad, especialmente en los casos que afectan a niños, adolescentes y jóvenes, además de aquellos tumores que presentan mayores dificultades para su diagnóstico.
Los mandatarios advirtieron que el envejecimiento de la población mundial provocará un incremento considerable en la incidencia de cáncer durante las próximas décadas. Según las estimaciones presentadas durante la reunión, los nuevos casos podrían aumentar hasta un 80 por ciento hacia el año 2050.
Ante este panorama, los líderes destacaron la importancia de acelerar la incorporación de avances científicos a los sistemas de salud para fortalecer los procesos de diagnóstico y tratamiento.
En materia de cáncer infantil y juvenil, el G7 consideró indispensable fortalecer el intercambio internacional de información, al señalar que ningún país cuenta por sí solo con suficientes datos para estudiar la totalidad de los tumores que afectan a estas poblaciones.
La declaración también identificó como una prioridad los llamados cánceres de mal pronóstico, que suelen detectarse en etapas avanzadas y presentan menores probabilidades de supervivencia. Entre ellos se encuentran algunos tipos de cáncer de páncreas, hígado y esófago.
Para atender este desafío, los países participantes propusieron ampliar los programas de detección temprana y fortalecer las estrategias de cribado con el objetivo de identificar la enfermedad en fases iniciales.
Asimismo, los líderes respaldaron el uso responsable de nuevas tecnologías aplicadas a la salud, incluyendo herramientas de inteligencia artificial e investigación cuántica para mejorar la precisión diagnóstica y ampliar las capacidades de atención médica.
Los gobiernos participantes coincidieron en que la colaboración científica internacional será fundamental para ampliar el acceso a tratamientos, fortalecer las acciones de prevención y mejorar la calidad de la atención oncológica en distintas regiones del mundo.






