-Viuda pide apoyo para continuar producción tras más de cinco décadas de trabajo
-Una denuncia por presunto intento de despojo pone en riesgo una tradición mezcalera familiar
Juan Rubio / Tepeojuma, Pue.
La maestra mezcalera Enedina Andrade Barrientos denunció que enfrenta presuntas amenazas para abandonar la fábrica de mezcal donde ha trabajado durante más de cinco décadas junto con su esposo, en la comunidad de Xoyatla, perteneciente al municipio de Tepeojuma, Puebla. La productora aseguró que integrantes de los bienes comunales le exigen dejar el inmueble bajo el argumento de que el terreno no le pertenece, situación que, afirma, comenzó después del fallecimiento de su esposo. La denunciante señaló que el conflicto también ha afectado su salud emocional y la de su familia, por lo que solicitó la intervención de las autoridades competentes para revisar el caso.
Más de 50 años dedicados a la producción de mezcal
Enedina Andrade Barrientos explicó que ha dedicado aproximadamente 52 años a la elaboración de mezcal. Señaló que aprendió el oficio junto con su esposo y que, tras su fallecimiento, decidió continuar con la actividad para sostener a su familia.
Indicó que produce mezcal espadín, papalome y mezcal de pechuga, tanto a granel como embotellado. Explicó que anteriormente el agave se obtenía en los cerros de la región, aunque actualmente recurren a plantaciones o a la compra de materia prima a productores.
Durante la entrevista relató que continúa participando en actividades de promoción del mezcal y afirmó contar con registro como productora. También señaló que forma parte de un grupo dedicado a promover esta bebida en distintos espacios donde es invitada.
Afirma que las presiones comenzaron tras enviudar
La entrevistada sostuvo que las exigencias para abandonar la fábrica iniciaron después del fallecimiento de su esposo.
De acuerdo con su testimonio, durante los más de 50 años que ambos trabajaron en ese sitio nunca recibieron notificaciones para abandonar el lugar. Sin embargo, aseguró que posteriormente comenzaron las solicitudes para que dejara de operar.
Explicó que las personas que la presionan argumentan que el terreno donde se encuentra la fábrica no le pertenece y que existe un conflicto relacionado con la propiedad del predio.
Enedina Andrade afirmó que, tras consultar información ante el Tribunal Agrario, conoció que el espacio donde opera no pertenece a los bienes comunales, motivo por el cual considera que no existe fundamento para exigirle el desalojo. No obstante, esa afirmación corresponde a su versión y no fue corroborada de manera independiente por este medio.
Denuncia violencia y afectaciones emocionales
La productora manifestó que la situación ha generado afectaciones en su salud. Señaló que actualmente recibe atención con un especialista debido a cuadros de ansiedad y depresión que, asegura, comenzaron tras las reuniones relacionadas con el conflicto.
También informó que una de sus hijas vive con discapacidad, situación que, dijo, ha incrementado la preocupación dentro de su familia ante la posibilidad de perder su fuente de ingresos.
Durante la entrevista expresó que siente miedo de acudir a reuniones relacionadas con el caso y aseguró que incluso evita presentarse en algunas convocatorias debido a la ansiedad que experimenta.
Según su testimonio, en una reunión integrantes de los bienes comunales intentaron retirarle su teléfono celular al considerar que estaba grabando la sesión. Ella negó haber realizado grabaciones y afirmó que únicamente utilizaba el dispositivo para contestar llamadas. Añadió que finalmente conservó el teléfono tras la intervención de otra persona presente en el lugar.
Señala trato diferenciado
Enedina Andrade sostuvo que considera recibir un trato distinto por ser mujer.
Afirmó que en las inmediaciones de su fábrica existen otros productores de mezcal que continúan desarrollando sus actividades sin recibir requerimientos para abandonar el lugar.
Asimismo, señaló que quien preside los bienes comunales también realiza actividades relacionadas con la producción de mezcal en un predio cercano, situación que, desde su perspectiva, representa un trato desigual.
La entrevistada indicó que es la única mujer maestra mezcalera de su comunidad y expresó que desea continuar desempeñando el oficio que ha ejercido durante gran parte de su vida laboral.
Relata llamadas y advertencias para abandonar el lugar
Durante la entrevista, Enedina Andrade afirmó haber recibido llamadas telefónicas en las que, según dijo, le insistieron en que debía abandonar el sitio donde trabaja.
También señaló que en distintas ocasiones le indicaron que acudiera sola a las reuniones y que evitaran la presencia de su hija.
La productora expresó que estas acciones incrementaron su temor y afectaron su estado emocional, por lo que decidió hacer pública la situación para buscar respaldo institucional.
Solicita intervención de autoridades
La denunciante informó que busca que autoridades competentes revisen el conflicto y determinen la situación jurídica del predio donde opera la fábrica.
Señaló que su intención es continuar trabajando para sostener a su familia y preservar la actividad mezcalera que desarrolló junto con su esposo durante más de cinco décadas.
Expresó que no pretende impedir que otras personas produzcan mezcal, sino mantener la posibilidad de continuar elaborándolo en el sitio donde, aseguró, ha trabajado desde su juventud.
El caso permanece sustentado, hasta el momento, en la denuncia pública realizada por Enedina Andrade Barrientos. La productora solicitó la intervención de las autoridades agrarias y de las instancias correspondientes para revisar la legalidad de las acciones que denuncia y esclarecer la situación del predio donde opera su fábrica de mezcal. Hasta la elaboración de este reportaje no se cuenta con la postura de los representantes de los bienes comunales señalados por la entrevistada.





