Alan Esaú Morales recibirá el ministerio diaconal el próximo 7 de julio
Karen Rojas
Izúcar de Matamoros, Pue.
La comunidad católica de Izúcar de Matamoros celebrará un acontecimiento especial con la próxima ordenación diaconal de Alan Esaú Morales, originario del barrio de San Bernardino, quien el próximo 7 de julio recibirá este ministerio durante una celebración eucarística que se realizará en la Catedral de Puebla.
La Arquidiócesis de Puebla informó que el joven forma parte del grupo de diez seminaristas que fueron considerados aptos para recibir el diaconado, luego de concluir satisfactoriamente su proceso de formación y aprobar el examen de Orden, requisito indispensable para acceder a esta etapa dentro de la vida ministerial de la Iglesia.

La ceremonia será presidida por autoridades eclesiásticas de la Arquidiócesis y, además de la ordenación de los nuevos diáconos, también se llevará a cabo la ordenación sacerdotal de un ministro, en una celebración que reunirá a familiares, fieles y comunidades de distintas parroquias del estado.
Para la comunidad de Izúcar de Matamoros, la ordenación de Alan Esaú Morales representa un motivo de alegría, al tratarse de un joven que respondió al llamado vocacional y que, tras varios años de preparación espiritual, académica y pastoral, dará un paso fundamental en su camino hacia el sacerdocio.

Asimismo, su ordenación cobra especial relevancia al convertirse en el segundo sacerdote surgido del Seminario Menor de Izúcar de Matamoros, fortaleciendo las vocaciones religiosas nacidas en la región y alentando a nuevas generaciones a seguir el servicio dentro de la Iglesia.
A través de un mensaje, la Arquidiócesis de Puebla expresó su satisfacción por la próxima ordenación de los nuevos ministros, al señalar que han dedicado años de formación para asumir el compromiso de anunciar el Evangelio y servir al Pueblo de Dios con responsabilidad y entrega.
El diaconado constituye una de las etapas previas al sacerdocio y faculta a quienes lo reciben para desempeñar diversas funciones pastorales, litúrgicas y de servicio dentro de la Iglesia, mientras continúan su preparación rumbo a la ordenación sacerdotal.





