– Los ataques complican el tránsito comercial y los intentos de diálogo en la región.
José Gallardo / Información Internacional
Este martes, tres buques petroleros fueron blanco de ataques con proyectiles mientras navegaban por el estrecho de Ormuz. La ofensiva, confirmada por el ejército británico, representa un nuevo obstáculo para el tráfico marítimo en la boca del Golfo Pérsico, justo cuando la comunidad internacional buscaba restablecer el flujo comercial y mitigar el desgaste económico derivado de la guerra entre Estados Unidos e Irán.
De acuerdo con los reportes de la Agencia Británica de Operaciones de Comercio Marítimo, una de las embarcaciones afectadas un buque de gas natural licuado navegaba frente a la costa del sultanato de Omán cuando se incendió tras recibir fuego. Sobre este caso particular, la televisión estatal iraní argumentó en sus emisiones que el navío había ignorado diversas advertencias previas; sin embargo, el gobierno de Teherán evitó asumir la autoría directa de los hechos.

De forma paralela, otros dos petroleros registraron impactos, uno de ellos ejecutado por medio de un dron. Aunque las coordenadas exactas de estos dos incidentes no han sido reveladas, la agencia marítima confirmó que, pese a los daños materiales en las estructuras de las naves, no se reportó ningún miembro de la tripulación herido. Adicionalmente, se tiene constancia de que al menos uno de estos cargueros logró continuar con su itinerario original tras la agresión.
El panorama actual refleja la postura de Irán, cuyas autoridades afirman reiteradamente que la única vía de navegación segura en el área es la delineada por ellos mismos. Las embarcaciones que han optado por transitar vías alternativas cercanas al litoral omaní han sido constantemente el blanco de esta clase de ofensivas.

La agresión marítima coincide directamente con los intentos de Washington por llevar a Teherán a la mesa de negociaciones. La agenda de Estados Unidos es clara: reabrir la totalidad del estrecho de Ormuz, revertir el controvertido programa nuclear iraní y alcanzar un acuerdo definitivo que ponga fin a la guerra iniciada el pasado 28 de febrero.





