-Ingenio de Atencingo invita a productores cañeros a aprovechar apoyos, asesoría técnica y programas para fortalecer la próxima zafra
Juan Rubio / Chietla, Pue.
Para un productor cañero, la preparación de una buena cosecha comienza mucho antes de que la caña llegue al batey. El éxito de cada zafra depende de decisiones tomadas durante todo el ciclo agrícola, desde la fertilización y el control de plagas, hasta la programación del corte y el acceso oportuno a recursos para el campo.
Con ese objetivo, el Ingenio de Atencingo mantiene un llamado permanente para que los productores conserven vigente su contrato, ya que éste representa el acceso a diversos programas y servicios diseñados para fortalecer la productividad de las parcelas y brindar acompañamiento durante todo el proceso de cultivo.
El Superintendente General de Campo de Industrial Azucarera Atencingo, Pedro Bulmaro Armas García, explicó que una de las principales responsabilidades del área de campo es gestionar los recursos necesarios para que los productores reciban atención desde el inicio del ciclo agrícola.
«Uno de los principales trabajos que desempeñamos es gestionar los recursos para la producción de campo, verificar que el cultivo se fertilice, se limpie y se atienda adecuadamente para realizar una cosecha en tiempo y forma», señaló.
Indicó que mantener vigente el contrato permite a los productores acceder a créditos de avío, integrarse a la programación de cosecha y recibir atención técnica especializada durante el desarrollo del cultivo.
«Invitamos a los productores a que realicen su contrato y lo mantengan vigente para poder recibir créditos de avío, ser programados oportunamente para la cosecha y recibir la atención correspondiente», expresó.
El funcionario detalló que el acompañamiento también contempla asesoría técnica permanente mediante personal especializado que orienta a los productores en temas como fertilización, manejo agronómico, limpieza del cultivo y control de plagas.
Entre las acciones implementadas destaca el programa de Manejo Integrado de Plagas (MIP), mediante el cual se desarrollan estrategias biológicas para combatir el gusano barrenador, considerado una de las principales amenazas para la producción de caña.
Armas García explicó que estos trabajos se realizan en coordinación con autoridades estatales y federales, permitiendo que los apoyos lleguen directamente al campo a través del personal técnico del ingenio.
«Tenemos personal especializado que atiende estas necesidades y trabajamos con programas de manejo integrado de plagas para proteger los cultivos y apoyar a los productores», comentó.
Además de la asistencia técnica, el Ingenio de Atencingo desarrolla la programación de cosecha considerando la madurez del cultivo y las condiciones de cada parcela, con el propósito de realizar el corte en el momento adecuado y brindar mayor eficiencia durante la zafra.
Finalmente, el Superintendente General de Campo reiteró que el personal del ingenio mantiene disposición permanente para atender las necesidades de los productores y resolver cualquier situación relacionada con el cultivo.
«Estamos para servirles, asesorarlos e invitarlos a que se acerquen cuando tengan alguna problemática. Queremos que los productores se sientan atendidos aquí en el Ingenio de Atencingo», concluyó.





