-Juez de Nueva York impone prisión de por vida y decomiso millonario.
NUEVA YORK, EU.— Ismael «El Mayo» Zambada, cofundador del Cártel de Sinaloa, fue sentenciado a cadena perpetua por una Corte Federal del Distrito Este de Nueva York, donde el juez Brian Cogan determinó que el narcotraficante pasará el resto de su vida en una prisión de Estados Unidos, además de ordenar el decomiso de bienes por 15 mil millones de dólares.
La resolución fue emitida este lunes 20 de julio, casi dos años después de la captura de Zambada en Nuevo México, ocurrida en julio de 2024, un hecho que derivó en una disputa interna dentro del Cártel de Sinaloa.
Antes de escuchar la sentencia, el capo dirigió un breve mensaje ante la Corte en el que ofreció disculpas a las víctimas de sus actividades delictivas y a sus familias. También hizo un llamado para que termine la violencia en México e invitó a las nuevas generaciones a no seguir el camino que él tomó.
«Nadie gana en este tipo de guerra», expresó al referirse a los enfrentamientos registrados en Sinaloa desde su captura.
Durante la audiencia, Zambada ingresó con visibles dificultades para caminar y mostró problemas para desplazarse y seguir el desarrollo del proceso judicial, pese a contar con traducción simultánea.
El juez Brian Cogan, quien también condenó a Joaquín «El Chapo» Guzmán a cadena perpetua, sostuvo que la gravedad de los delitos atribuidos al cofundador del Cártel de Sinaloa justificaba que permaneciera encarcelado de por vida en territorio estadounidense.
Tras conocerse el fallo, el fiscal federal Joseph Nocella afirmó que con esta sentencia los dos principales líderes históricos del Cártel de Sinaloa cumplirán cadenas perpetuas en Estados Unidos. Señaló además que la organización criminal obtuvo miles de millones de dólares mediante el tráfico internacional de drogas y el lavado de dinero, y sostuvo que, tras la captura de «El Chapo», Zambada asumió el liderazgo del grupo y amplió el tráfico de fentanilo.
Por su parte, el administrador de la DEA, Terry Cole, aseguró que Zambada recurrió durante años a sobornos, intimidación e influencias para proteger las operaciones del cártel y reiteró las acusaciones sobre presuntos vínculos entre organizaciones criminales y funcionarios corruptos.
La defensa, encabezada por el abogado Frank Pérez, insistió en que su cliente no colaboró con las autoridades estadounidenses ni celebró acuerdos para proporcionar información sobre funcionarios mexicanos.
«Mi cliente no está cooperando con los fiscales. No ha hecho ningún trato», afirmó el litigante durante la audiencia.
Además, la defensa solicitó que Zambada cumpla su condena en un centro penitenciario con atención médica especializada debido a diversos padecimientos relacionados con su edad. El juez respaldó esa petición y dejó abierta la posibilidad de que sea internado en alguno de los tres centros médicos federales propuestos: FMC Butner, en Carolina del Norte; FMC Rochester, en Minnesota; o MCFP Springfield, en Missouri.
La Corte también avaló la solicitud del Departamento de Justicia para decomisar bienes valuados en 15 mil millones de dólares. Diversas familias estadounidenses, entre ellas integrantes de la comunidad LeBarón, han solicitado participar en la distribución de esos recursos al señalar afectaciones derivadas de las actividades atribuidas al grupo criminal.
El caso de «El Mayo» mantiene además un componente diplomático entre México y Estados Unidos. El Gobierno mexicano ha cuestionado la versión oficial sobre su captura, luego de que surgieran indicios de la participación del FBI en el operativo que lo llevó a territorio estadounidense. La presidenta Claudia Sheinbaum ha señalado inconsistencias en la información proporcionada por autoridades de Estados Unidos, mientras que el exembajador Ken Salazar sostuvo que intentó comunicar oportunamente los hechos al entonces gobierno mexicano.
Con la sentencia dictada por la Corte Federal de Nueva York, Ismael «El Mayo» Zambada se suma a la lista de líderes del narcotráfico mexicano condenados a pasar el resto de su vida en prisiones de Estados Unidos, cerrando uno de los procesos judiciales más relevantes contra la estructura histórica del Cártel de Sinaloa.





