– La positividad llegó a 22.3 por ciento; niños y adultos mayores son los más afectados.
José Gallardo / Información Nacional
Desde la primera semana de junio, las infecciones por el virus SARS-CoV-2 comenzaron a subir nuevamente en el país. De acuerdo con la Secretaría de Salud, el porcentaje de pruebas positivas pasó de 3.6 a 22.3 por ciento para la primera quincena de julio, y las previsiones médicas señalan que la tendencia seguirá en aumento.
Los datos oficiales indican que la enfermedad está atacando con mayor fuerza a los extremos de la vida: adultos mayores de 80 años y niños de entre uno y cuatro años. La gran mayoría de estos pacientes ha requerido atención en un hospital. Además, en lo que va de este año, el virus ha causado el fallecimiento de 21 personas en el territorio nacional.

Esta información proviene de 464 centros médicos enfocados en vigilar las enfermedades respiratorias en México. A través de pruebas de laboratorio tipo PCR, las autoridades de salud observan el comportamiento del virus.
Actualmente, el 65 por ciento de los contagios confirmados se concentra en cinco zonas: Ciudad de México, Estado de México, Hidalgo, Jalisco y Puebla. En cuanto a las defunciones, Hidalgo reporta seis casos y la capital del país tres; por su parte, Chihuahua y Guanajuato suman dos muertes cada uno, mientras que otras ocho entidades del país han registrado un fallecimiento.

A la par del avance del COVID-19, la Dirección de Epidemiología también vigila los casos de influenza que ocurren entre mayo y septiembre. Hasta ahora, de más de 14 mil pacientes que llegaron con síntomas respiratorios, solo el 1.9 por ciento (269 casos) dio positivo a influenza, dejando un saldo de tres personas sin vida. La variante A/H3N2 es responsable de más de la mitad de estos contagios, seguida por la influenza tipo B y la cepa A/H1N1.





