-Récord de visitantes coincide con incremento en explotación sexual y denuncias de trata de personas
Redacción / Nacional.
México vive un año histórico para el turismo, con más de 20 millones de visitantes internacionales entre enero y mayo, la cifra más alta para ese periodo. Sin embargo, el crecimiento de esta actividad también ha puesto nuevamente en evidencia uno de los delitos más graves que enfrenta el país: la trata de personas con fines de explotación sexual, un fenómeno que organizaciones civiles, organismos internacionales y sobrevivientes advierten que continúa expandiéndose bajo el control del crimen organizado.
En el marco del Día Mundial contra la Trata de Personas, conmemorado el 30 de julio, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) llamó a fortalecer la cooperación internacional para combatir este delito, al considerar que la mayoría de los casos permanece oculta y muy pocos llegan a resolverse.
El Índice Global de Crimen Organizado 2025 señala que organizaciones criminales como el Cártel Jalisco Nueva Generación y el Cártel de Sinaloa incrementaron su participación en redes de trata de personas. Durante el último año, las denuncias presentadas ante las autoridades crecieron 45 por ciento, aunque especialistas sostienen que esa cifra representa solo una parte del problema.
La historia de Mixi Cruz refleja la realidad que enfrentan miles de víctimas. Tras la muerte de su madre, cuando tenía 13 años, quedó bajo el cuidado de una hermanastra que, según relata, la obligó a realizar trabajos domésticos y posteriormente la explotó sexualmente desde los 14 años.
«Me pasó porque hay gente mala que vende personas. Y hay gente mala que compra personas», afirma hoy la sobreviviente de 33 años, quien actualmente participa en una red de apoyo para víctimas y realiza actividades de prevención en escuelas y universidades.
Cruz explica que muchas personas tardan años en reconocer que fueron víctimas debido a que los agresores utilizan manipulación emocional, falsas muestras de afecto o incluso la propia familia para controlar a quienes explotan.
Datos del Consejo Ciudadano para la Seguridad y la Justicia indican que siete de cada diez víctimas de trata en México son mujeres y casi la mitad corresponde a menores de edad.
La directora del organismo, Gabriela González García, advirtió que el delito permanece ampliamente oculto. Desde la creación de la línea especializada de atención en 2007, la organización ha documentado alrededor de 26 mil casos, aunque estima que el 98 por ciento de los delitos nunca se denuncia.
«La trata de personas es un juego de manipulación emocional para aislar a las víctimas e impedir que construyan redes de apoyo», señaló.
Las organizaciones civiles también alertan que el aumento del turismo internacional representa nuevos riesgos para mujeres y menores de edad que son explotados sexualmente.
En la Ciudad de México, integrantes de la organización El Pozo de Vida recorren semanalmente zonas donde existe prostitución para ofrecer ayuda a posibles víctimas. Su directora, identificada como Ana Torres, explicó que durante eventos internacionales, como el reciente Mundial de futbol organizado por México, Estados Unidos y Canadá, aumentó la presencia de turistas extranjeros, aunque no necesariamente la demanda de servicios sexuales.
No obstante, señaló que la llegada de visitantes extranjeros incrementa otros factores de riesgo, como las barreras del idioma, que dificultan pedir ayuda o denunciar abusos una vez que las víctimas son trasladadas a habitaciones u otros espacios privados.
Con motivo del Mundial, la UNODC impulsó la campaña «Mundial sin Trata», en la que participaron el Consejo Ciudadano, Uber y Airbnb para sensibilizar al sector turístico sobre la identificación y prevención de posibles casos de explotación.
Sin embargo, Mixi Cruz considera que las campañas preventivas, por sí solas, son insuficientes. Afirma que la explotación sexual sigue siendo fácilmente accesible en numerosos destinos turísticos del país, donde incluso es común que se indique a visitantes dónde encontrar prostitución, incluidas víctimas menores de edad.
Las organizaciones también documentan la operación de redes internacionales de explotación. En uno de los recorridos realizados por El Pozo de Vida, una trabajadora sexual denunció que una organización de proxenetas atrae mujeres colombianas mediante falsas promesas de empleo y posteriormente las mantiene vigiladas, obligándolas a trabajar jornadas de 12 a 15 horas diarias, sin permitirles salir solas ni tener contacto con otras personas.
Aunque algunos responsables han sido procesados por distintos delitos, organizaciones civiles coinciden en que las sentencias específicamente por trata de personas siguen siendo poco frecuentes frente a la magnitud del problema, por lo que insisten en fortalecer la prevención, la detección temprana y la persecución de las redes criminales dedicadas a este delito.





