**“Doble G”, el club que convirtió el boxeo en una familia en Izúcar**

**Lo que comenzó como un sueño, hoy es un espacio avalado por la Federación Mexicana de Boxeo**


**Con cuatro medallas obtenidas, decenas de alumnos y una misión clara: formar personas antes que campeones**
Redacción
Izúcar de Matamoros, Pue.
Hace apenas un año, abrir un gimnasio de boxeo olímpico en Izúcar de Matamoros parecía una apuesta arriesgada. No había certeza sobre la respuesta de la población ni garantía de que el proyecto pudiera mantenerse. Sin embargo, detrás de esa idea existía una convicción: demostrar que el deporte puede cambiar vidas.
Ese sueño lleva el nombre de Tomás César González Gamboa, mejor conocido como “Tommy”, entrenador de 29 años de edad, originario de la ciudad de Puebla, pero izucarense desde los siete años, cuando llegó junto con su familia.
Con 10 años de trayectoria en el boxeo y tras adquirir experiencia en la enseñanza del boxeo olímpico en la Ciudad de México, decidió regresar a Izúcar para construir un espacio diferente, donde el objetivo no fuera únicamente formar peleadores, sino también personas disciplinadas, seguras de sí mismas y comprometidas con su desarrollo personal.
Lo que inició como una ilusión, hoy cumple su primer año convertido en uno de los proyectos deportivos con mayor crecimiento dentro del municipio.


Un proyecto construido con preparación y compromiso
El “Club de Boxeo Doble G” nació con una visión muy clara: ofrecer enseñanza profesional del boxeo olímpico bajo estándares oficiales.
Actualmente, el gimnasio está avalado por la Asociación Poblana de Boxeo y reconocido por la Federación Mexicana de Boxeo, lo que garantiza que sus procesos de enseñanza cumplen con la preparación requerida para el desarrollo de atletas recreativos y competitivos.
Para Tommy, abrir un gimnasio nunca significó únicamente conseguir un local y colocar un ring. También implicó asumir el compromiso de capacitarse de manera permanente. Cuenta con certificaciones como entrenador de boxeo olímpico por la Federación Mexicana de Boxeo, además de estudios especializados en metodología para la enseñanza de esta disciplina deportiva.
Su filosofía parte de una idea sencilla: el deporte evoluciona constantemente y un entrenador tiene la obligación de hacerlo junto con sus alumnos. “El deporte es una ciencia que puede estudiarse. Si nosotros no evolucionamos, también dejamos atrás a nuestros atletas”, explicó.


El entrenador que siempre quiso tener
Más allá de la preparación técnica, Tommy asegura que su mayor objetivo ha sido construir un ambiente humano. Reconoce que un boxeador no solamente llega al gimnasio para entrenar. Muchas veces carga problemas personales, familiares o emocionales que terminan reflejándose arriba del ring.
Por ello, busca generar confianza con cada uno de sus alumnos. “No quiero ser solamente un entrenador; quiero ser el entrenador que a mí me hubiera gustado tener”, afirmó. Ese vínculo ha convertido a “Doble G” en un espacio donde no existen egos ni rivalidades internas, sino compañerismo, apoyo mutuo y respeto.
Para él, el éxito del gimnasio no se mide únicamente en medallas, sino en la permanencia de quienes todos los días deciden regresar. “Sin los alumnos no existe Doble G. Somos una familia”.


Cuatro medallas que reflejan un año de trabajo
Los resultados deportivos no tardaron en llegar. Durante su primer año de actividades, el “Club de Boxeo Doble G” ya suma cuatro medallas obtenidas en diferentes competencias, reflejo del compromiso, la disciplina y la preparación constante que existe dentro del gimnasio.
Cada torneo representa una oportunidad para que los jóvenes de Izúcar de Matamoros demuestren su talento y comprueben que el boxeo olímpico también puede desarrollarse desde municipios alejados de las grandes ciudades. Para Tommy, cada logro pertenece a todo el equipo.
Historias que demuestran que el boxeo transforma vidas. Detrás de cada entrenamiento existe una historia distinta.
Para Yuridia Cortés, de 20 años, los nueve meses que lleva entrenando en “Doble G” significaron un cambio profundo. Afirma que el boxeo le enseñó disciplina, constancia y la importancia de esforzarse todos los días para alcanzar sus objetivos.
Pero también encontró algo que no esperaba: amistades. “La convivencia con mis compañeros y el apoyo que recibimos aquí, es lo que más me gusta. Me siento muy afortunada porque he progresado bastante desde que entré”.
Su mensaje para quienes aún dudan en practicar este deporte es claro: al principio puede ser difícil, pero los resultados llegan con dedicación.
Para Víctor Camilo Anaya Sangino, de 22 años, “Doble G” destaca por algo que considera fundamental: el ambiente. Explica que más que un gimnasio, el club funciona como una familia.
Reconoce además el compromiso permanente de Tommy por continuar capacitándose para brindar entrenamientos cada vez más profesionales. “Eso hace mucha diferencia. Aquí siempre busca aprender más para enseñarnos mejor”.
También destaca las instalaciones amplias y equipadas, que permiten entrenar de manera adecuada y segura.
La historia de Miguel Ángel Anaya Solís, de 17 años, representa uno de los primeros frutos deportivos del club. Con apenas tres meses entrenando participó en el “Torneo Fuego de los Señoríos”, celebrado en Apizaco, Tlaxcala, donde obtuvo el subcampeonato frente a competidores con mayor experiencia.
Lejos de conformarse, hoy continúa preparándose con la meta de conquistar el primer lugar. Asegura que el boxeo cambió su manera de enfrentar la vida. “Este deporte te ayuda a despejar la mente, a tener más seguridad, constancia y motivación.”
También reconoce el acompañamiento permanente de su entrenador, y el respaldo de su familia, quienes han sido fundamentales para continuar creciendo.


Un aniversario que marcará historia
El próximo 8 de agosto, el “Club de Boxeo Doble G” celebrará su primer aniversario con una jornada que busca fortalecer el desarrollo del boxeo olímpico en Izúcar de Matamoros.
Las actividades iniciarán con una clase abierta impartida por Antonio Rico, presidente de la Asociación Poblana de Boxeo y entrenador de la Selección Mexicana de Boxeo, quien compartirá sus conocimientos con deportistas y público en general.
Posteriormente, se instalará oficialmente el “Comité Municipal de la Federación Mexicana de Boxeo”, organismo que permitirá fortalecer la organización deportiva dentro del municipio y abrir nuevas oportunidades para futuros atletas.
Mucho más que un gimnasio
“Doble G” se ubica en el segundo piso del edificio donde anteriormente operaba la Universidad Siglo XXI, sobre la calle Centenario, a un costado de la iglesia de Santiaguito, en el centro de Izúcar de Matamoros.
El club ofrece entrenamiento de boxeo olímpico recreativo y competitivo para niñas y niños, a partir de los ocho años, jóvenes y adultos, tanto hombres como mujeres. Las clases se imparten de lunes a viernes y cualquier persona interesada puede asistir a una clase de prueba sin costo. Además de la formación deportiva, el gimnasio ha impulsado actividades con sentido social, como funciones de boxeo para recaudar víveres destinados al asilo de ancianos del municipio, reafirmando su compromiso con la comunidad.






